Vías de Acceso Temporales
Introducción
Los caminos rurales son rutas de bajo volumen de tránsito que enlazan aldeas y localidades pequeñas. Son vías de acceso a bienes y servicios, como salud y educación, parar la población rural, y conectan a las explotaciones agrícolas, mineras y forestales con rutas y mercados regionales. Son los caminos terciarios, secundarios y de penetración. Pueden ayudar a promover el desarrollo rural, pero también producen importantes impactos ambientales negativos.[1] Normalmente, no son pavimentados, o tienen una capa delgada de asfalto; son más angostas y las curvas son más cerradas y las cuestas más empinadas que las de las carreteras. Pueden ser de toda estación o solo temporales y, a menudo, tienen vados o transbordadores en vez de puentes. Las carreteras que cruzan las regiones rurales, sean pavimentadas o no, se tratan en el artículo carretera.
Impacto ambiental
Contenido
Los caminos rurales, como prácticamente todas las intervenciones humanas producen una serie de impactos ambientales. Estos incluyen los efectos directos que ocurren en el sitio de la construcción y los alrededores de la vía de pasaje autorizado y los indirectos en la región colindante. A menudo, estos impactos indirectos son mucho mayores que los directos.
Impactos directos
El principal impacto ambiental directo que se asocia con los caminos rurales, es la erosión. En efecto, en zonas muy empinadas y con muchas precipitaciones "Precipitación (meteorología)") es frecuente que el mal mantenimiento del sistema de drenaje provoque inundaciones locales y erosión en los bordes del camino. Por otro lado, en zonas planas, puede cortar el flujo natural del agua. El mantenimiento adecuado de los caminos es esencial para evitar los problemas ambientales y socioeconómicos por lo que se da un par de saltos al futuro .
Otra fuente de contaminación originaria de los caminos rurales está asociada a la producción de polvo que puede perjudicar los cultivos próximos a las vías y ser incluso perjudicial para la salud, por otro lado el ruido causado por el tráfico también puede tener efectos perjudiciales para los seres humanos y animales.
Otras posibles fuentes de contaminación del agua y del suelo son los químicos que se rocían junto al camino o en la vía de pasaje autorizado, para controlar la maleza y el polvo.