Vertederos controlados
Introducción
Los Depósitos Controlados son instalaciones de tratamiento que se encuentran al final de la cadena de gestión de los residuos. Así, los rechazos de los residuos que no pueden valorizarse o reutilizarse, después de su gestión previa en una planta de tratamiento, tienen como destino final el Depósito Controlado.
Durante las últimas décadas, el diseño y explotación de los depósitos controlados ha cambiado sustancialmente desde el viejo concepto de vertedero "Vertedero (basura)"), utilizado durante los 80 y gran parte de los 90, hasta la aparición, a finales de los 90, del concepto de depósito multibarrera. Recientemente, también se ha extendido el concepto de depósito sostenible, del cual existen algunas experiencias a nivel mundial.
Características del Depósito Controlado Multibarrera
Contenido
El depósito controlado multibarrera respecto el vertedero "Vertedero (basura)") tradicional incorpora:.
Todo ello implica una fuerte reducción de las afecciones al medio.
Desde el año 2001, el marco regulador es el Real Decreto 1481/2001, de 27 de diciembre, por el que se regula la eliminación de residuos mediante depósito en vertedero, transposición del texto legislativo de la Unión Europea 1999/31/CE relativa a la eliminación de residuos, sin perjuicio de las facultades de las Comunidades Autónomas de establecer normas adicionales de protección.[1].
Según la naturaleza del residuo, tal y como define la legislación vigente, existen tres categorías de depósitos controlados:.
Estas diferentes categorías marcarán los criterios y condicionantes para las distintas fases de su ciclo de vida: diseño, construcción, explotación, clausura y vigilancia postclausura.
En la fase de diseño varios son los condicionantes o factores que deberán considerarse. Así, uno de los factores más importantes es su localización, basada en las características geológicas e hidrogeológicas del terreno sobre el que se implantará. Además, la climatología y el régimen hidrológico e hidráulico del emplazamiento son otros factores técnicos fundamentales a considerar en la fase de diseño.
En esta fase también existen factores restrictivos y/o limitantes, tales como la imposibilidad de ubicación en zonas geológicamente inestables, volcánicas, cársticas, zonas inundables, zonas con riesgo de aludes, proximidad a humedales y proximidad a núcleos habitados.