Velocidad de Onda de Corte
Introducción
La velocidad del sonido es la distancia recorrida por unidad de tiempo por una onda sonora a medida que se propaga a través de un medio elástico. Más simplemente, la velocidad del sonido es la velocidad a la que viajan las vibraciones. A 20 °C (68 °F), la velocidad del sonido en el aire es de unos 343 m/s, 1.235 km/h (1.125 pie/s; 767 mph; 667 nudos "Nudo (unidad)")), o 1 km en 2,92 s (o una milla en 4,69 s). Depende en gran medida de la temperatura, así como del medio| a través del cual se propaga una onda sonora.
A 0 grados Celsius (32,0 °F), la velocidad del sonido en aire seco (nivel del mar 14,7 psi) es de aproximadamente 331 m/s, 1192 km/h (1086 ft/s; 740 mph; 643 kn).[1].
También se define la velocidad del sonido como la velocidad de fase de las ondas sonoras en un medio dado (aire, agua, metales, etc.), es decir, es la velocidad a la que se propaga un frente de ondas acústicas en dicho medio. En la atmósfera terrestre es de 343,14 m/s (1.235,52 km/h) a 20 °C de temperatura, con 50% de humedad y a nivel del mar.[2] La velocidad del sonido varía en función del medio en el que se transmite. Dado que la velocidad del sonido varía según el medio, se utiliza el número Mach 1 para indicarla. Así un cuerpo que se mueve en el aire a Mach 2 avanza a dos veces la velocidad del sonido, independientemente de la presión del aire o su temperatura.[2].
La velocidad de propagación de la onda sonora depende de las características del medio en el que se realiza dicha propagación y no de las características de la onda o de la fuerza que la genera. Su propagación en un medio puede servir para estudiar algunas propiedades de dicho medio de transmisión.
La velocidad del sonido en un gas ideal sólo depende de su temperatura y composición. En el aire ordinario, la velocidad tiene una débil dependencia de la frecuencia y la presión, desviándose ligeramente del comportamiento ideal. En el lenguaje coloquial, velocidad del sonido se refiere a la velocidad de las ondas sonoras en la aire. Sin embargo, la velocidad del sonido varía de una sustancia a otra: normalmente, el sonido viaja más despacio en los gases, más rápido en los líquidos y mucho más rápido en los sólidos.[3] Por ejemplo, mientras que el sonido viaja a en el aire, lo hace a en el agua (casi 4,3 veces más rápido) y a en el hierro (casi 15 veces más rápido). En un material excepcionalmente rígido como el diamante, el sonido viaja a 12 000 metros por segundo (43 200 km/h),[4] unas 35 veces su velocidad en el aire y aproximadamente la mayor velocidad a la que puede viajar en condiciones normales.