Valoración de Garantías
Introducción
El riesgo de crédito es la posible pérdida que asume un agente económico como consecuencia del incumplimiento de las obligaciones contractuales que incumben a las contrapartes") con las que se relaciona. El concepto se relaciona habitualmente con las instituciones financieras y los bancos, pero afecta también a empresas y organismos de otros sectores.
Dentro de la actividad bancaria, que normalmente se define como el ejercicio conjunto de la captación de ahorros y la oferta de crédito, la asunción de riesgos es natural, como en muchas actividades humanas. Entre los riesgos relacionados con la intermediación crediticia, el riesgo de crédito asume una importancia particular. Se define de manera más simple como la posibilidad de que un prestatario bancario o una contraparte no cumpla correctamente al vencimiento de las obligaciones pecuniarias asumidas como principal e intereses. Siempre que esto sucede, un préstamo es moroso. Entre los principales componentes del riesgo, la Probabilidad de Incumplimiento") (PD) y la Pérdida en Caso de Incumplimiento") (LGD) han sido objeto de mayor interés para la investigación. Normalmente, el modelo logit se utiliza para predecir ambos componentes. Las razones financieras se utilizan para estimar la PD. El tiempo de recuperación y la presencia de garantías se utilizan como covariables de la LGD.[1].
Tipos de riesgo de crédito
Contenido
Una primera clasificación de los distintos tipos de riesgo de crédito puede realizarse en función de tipo de agente que lo soporta.
Soportado por particulares
Los particulares se enfrentan a un riesgo de crédito cuando depositan su dinero en un banco, lo prestan, o firman contratos en los que se los obliga a realizar un depósito (como en un contrato de alquiler). De ser empleados de una empresa también están expuestos al riesgo de que ésta no haga efectivos sus salarios. El riesgo de pérdida puede afectar el futuro financiero de un individuo.
En algunos países, los gobiernos reconocen que la capacidad de los ciudadanos para evaluar su riesgo de crédito es limitada y que éste, por tanto, podría reducir la eficiencia de la economía. De ahí una serie de leyes como las que protegen a los depositantes en bancos. En el caso español el gobierno, a través del Fondo de garantía de depósitos ofrece tales garantías.