Uso de maderas certificadas (FSC/PEFC)
Introducción
La gestión forestal sostenible, gestión sostenible de los bosques o manejo forestal sostenible (SFM por sus siglas en inglés) es la gestión de los bosques de acuerdo con los principios de desarrollo sostenible. La SFM debe mantener el equilibrio entre los tres pilares principales: ecológico, económico y sociocultural. Lograr la SFM proporciona beneficios integrados para todos, que van desde la salvaguardia de las maneras de vivir hasta la protección de la biodiversidad y de los ecosistemas, la reducción de la pobreza rural y la mitigación de algunos de los efectos[1] del cambio climático. Con el calentamiento mundial es necesario gestionar sosteniblemente los bosques, reduciendo su carga de combustible, para evitar incendios catastróficos.[2].
Los "Principios relativos a los bosques" adoptados en la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Medio Ambiente y el Desarrollo (UNCED por sus siglas en inglés) en Río de Janeiro en 1992 establecieron lo que internacionalmente se considera gestión forestal sostenible (SFM). Varios conjuntos de Criterios e indicadores de gestión forestal sostenible") han sido desarrollados desde entonces para evaluar la consecución de la SFM a nivel mundial, continental, nacional y local. Todos fueron intentos de desarrollar la normativa y proporcionar una valoración independiente del grado en el cual los objetivos más amplios de SFM se están consiguiendo en la práctica. En 2007, la Asamblea General de las Naciones Unidas adoptó el Instrumento no vinculante sobre todos los tipos de bosques. Dicho instrumento fue el primero de este tipo, y reflejó el fuerte compromiso internacional para promover la SFM a través de un nuevo planteamiento que reúne a todos los actores.
Definición
La Conferencia ministerial sobre la protección de los bosques en Europa") (MCPFE por sus siglas en inglés, también llamada Proceso de Helsinki y, desde 2009, FOREST EUROPE) estableció la siguiente definición[3] de gestión forestal sostenible, que desde entonces ha sido adoptada por la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO):.
En términos más sencillos, el concepto puede ser descrito como el logro del equilibrio entre las demandas crecientes de productos forestales por parte de la sociedad, y la preservación de la salud y la diversidad de los bosques. Este equilibrio es crítico para la supervivencia de los bosques y la prosperidad de las poblaciones que dependen de ellos.