Urbanismo sensorial
Introducción
La acupuntura urbana es una teoría de ecologismo urbano que combina el diseño urbano con la tradicional teoría médica china de la acupuntura.[1] Esta estrategia considera a las ciudades como organismos vivos que respiran y señala áreas específicas que necesitan una reparación. Los proyectos sostenibles, por tanto, sirven como agujas que revitalizan el todo mediante la curación de las partes.[2] Al percibir la ciudad como un ser vivo, la acupuntura urbana promueve una maquinaria común y establece la localización de determinados núcleos -similares a los puntos clave en el cuerpo humano que localiza la acupuntura tradicional. La tecnología de los satélites, las diferentes redes y las teorías de la inteligencia colectiva, son usadas para intervenir de un modo quirúrgico y de forma selectiva en los nodos que tienen el mayor potencial de regeneración.[3].
Organismo urbano
Creada por el arquitecto y teórico social finlandés Marco Casagrande, esta escuela de pensamiento evita grandes proyectos de renovación urbana en favor de un enfoque más local y colectivo que, en una época de presupuestos y recursos limitados, podría ofrecer un respiro a la población urbana de un modo democrático y económico.[4] Casagrande mantiene una visión de las ciudades como complejos organismos energéticos. Cada uno de estos organismos se descompone en diferentes capas en las que se van superponiendo flujos de energía que determinan las acciones de los ciudadanos, así como el desarrollo de la ciudad. Al mezclar el ecologismo y el diseño urbano, Casagrande logra desarrollar métodos de manipulación puntual de dichos flujos energéticos urbanos con el fin de crear un desarrollo urbano sostenible hacia lo que él llama “Ciudad de 3ª Generación” (ciudad postindustrial). La teoría se desarrolla en la Tamkang University of Taiwan")[5] y la Ruin Academy").[6] Todas estas teorías son aplicadas en numerosos proyectos como, por ejemplo, en los jardines comunitarios y granjas urbanas en Taipéi.
Marco Casagrande describe acupuntura urbana como:.
La planificación participativa
La teoría de la acupuntura urbana abre la puerta a la creatividad sin control y con total libertad. Cada ciudadano está habilitado para participar en el proceso creativo de la planificación participativa y sentirse libre de utilizar el espacio urbano para cualquier propósito y desarrollar su entorno de acuerdo a su voluntad. Esta ciudad post-industrializada es llamada por Casagrande. Dicha se caracterizada por tener unos ciudadanos sensibles que sienten la llamada a una cooperación sostenible con el resto de la naturaleza, una ciudadanía que es consciente de la destrucción que la moderna e insensible maquinaria está causando a la naturaleza, incluyendo la naturaleza humana.[9] En un contexto más amplio la acupuntura urbana puede ser vista como la comunicación a la ciudad fuera como un signo natural de vida en una ciudad programada para subsumir.[10].