Urbanismo rizomático
Introducción
Félix Guattari (pronunciación en francés: (); Villeneuve-les-Sablons, 30 de marzo de 1930-Cour-Cheverny, 29 de agosto de 1992) fue un psicoanalista, filósofo, semiólogo, activista, novelista, poeta, dramaturgo y guionista francés. Fundó el esquizoanálisis y la ecosofía. Es conocido por sus colaboraciones con Gilles Deleuze, sobre todo Anti-edipo (1972) y Mil mesetas (1980), los dos volúmenes de Capitalismo y esquizofrenia.
Próximo a Jean Oury y a su hermano Fernand, trabajó durante toda su vida en la clínica de La Borde"), centro destacado de la psicoterapia institucional"). Siguió largo tiempo el seminario de Jacques Lacan, que fue su psicoanalista. Tomó distancias respecto al «lacanismo» a partir de su colaboración con Gilles Deleuze (es él el inventor del término «desterritorialización»).[1] Militante de izquierda,[2] Guattari ha sostenido numerosas causas de minorías en el contexto de la mundialización (apoyando a los palestinos en 1976, a los obreristas italianos en 1977, el proceso de re-democratización de Brasil a partir de 1979, etc.).
Filosofía
Félix Guattari no cree que sea posible aislar el elemento inconsciente en el lenguaje o estructurarlo dentro de unos horizontes significantes. Por el contrario, el inconsciente remite a todo un campo social, económico y político. Los objetos del deseo se determinan como realidad coextensiva al campo social (y en consecuencia a aquel definido por la economía política).
Una cartografía de la subjetividad, para tener un alcance analítico, debe según él deshacerse de todo ideal de cientificidad. Dicha cartografía se basaría en una contundente crítica de los métodos de subjetivación subordinados al régimen identitario y al modelo de la representación, sobre lo que la psicoanalista y colaboradora Suely Rolnik llama «el malestar en la diferencia».[3] La ética de Guattari consiste en oponer a este ideal un constructivismo ontológico a todos los niveles, tanto en el caso de aprehensión de los niveles etológicos en los bebés como en el de la función existencial del rock en los jóvenes, e incluso en el de la aprehensión pática en la psicosis, en que pueden ser incluidos los más diversos componentes semióticos (incorporación de la ciencia o de los medios de comunicación como elementos de la novela familiar moderna, por ejemplo). Por ello debería aceptarse que la psique es el resultado de componentes múltiples y heterogéneos. Ella desarrolla el registro verbal, pero también los medios de comunicación no verbales, las relaciones con el espacio arquitectónico, los comportamientos etológicos, los estatutos económicos, las aspiraciones éticas y estéticas, etc. Esto implica que no se puede tomar la subjetividad como algo dado, configurado por las estructuras universales de la psique, sino que, al contrario, permite suponer mecanismos diferenciados de subjetivación. Ello se debe a que el inconsciente no es estructural, sino procesual; no puede darse referido solamente al quehacer familiar y cotidiano, a dicha "novela familiar", sino igualmente a las maquinarias técnicas y sociales. No puede dirigirse solamente hacia el pasado, sino también hacia el futuro.