Urbanismo experimental de barrio
Introducción
El urbanismo es el estudio de cómo los habitantes de áreas urbanas, como pueblos y ciudades, interactúan con el entorno construido, en un período de tiempo determinado. Es un componente directo de disciplinas como la planificación urbana, que es la profesión que se centra en el diseño físico y la gestión de las estructuras urbanas.[1][2][3].
Muchos arquitectos, economistas, geógrafos, ingenieros, sociólogos, y de forma exclusiva los urbanistas, investigan la forma en que vive la gente en espacios urbanos densamente poblados. Existe una amplia variedad de teorías y enfoques para el estudio del urbanismo.[4] En su conjunto, estudia las relaciones socioeconómicoambientales que tienen lugar dentro del fenómeno urbano.
El término urbanismo se originó a finales del siglo con el ingeniero civil catalán Ildefonso Cerdá, cuya intención era crear una actividad autónoma centrada en la organización espacial de la ciudad.[5].
El urbanismo y la urbanística
La urbanística es el conjunto de técnicas que derivadas del urbanismo sirven para la intervención urbana, en ellas se sistematizan los procesos urbanos a fin de lograr una eficacia de la intervención urbana. Existen diversas corrientes del pensamiento urbanístico a decir de la planificación estratégica, el planeamiento urbanístico, la renovación urbana, entre otras.[1].
De manera concreta es la acción de urbanización la que interviene en búsqueda de la organización de la ciudad y el territorio.
La denominación de quienes se dedican a esta profesión son los urbanistas, sin embargo de acuerdo a las normas de los países y las regiones estos pueden llamarse planificadores urbanos, peritos en urbanismo, técnicos en urbanismo, ingenieros catastrales. En muchos países, el urbanismo es una especialización o extensión de las profesiones de planificación, geografía, arquitectura o ingeniería civil.
La urbanística es la planificación de los diversos lugares y ambientes en los que se desarrolla la vida material, sentimental y espiritual en todas sus manifestaciones, individuales y colectivas, y comprende tanto los asentamientos urbanos como los rurales. La urbanística no puede someterse en exclusiva a las normas de un esteticismo gratuito sino que su naturaleza es esencialmente funcional.
Generalmente se entiende que el urbanismo no es más que la práctica de la urbanística, la cual es la disciplina científica correspondiente a la ciencia y arte de la planificación urbana. El urbanismo tradicionalmente se ha asociado a la planificación y la arquitectura en cuanto a que estas disciplinas se aplica al conjunto de conocimientos prácticos, que proporcionan las bases fundamentales para resolver los problemas de las ciudades. Esta dualidad permite entrever el carácter descriptivo y explicativo de la urbanística como ciencia frente al carácter prescriptivo del urbanismo como práctica o técnica, incluso como arte, aunque ambos enfoques son parcialmente correctos y se realimentan mutuamente.[1].