Urbanismo de montaña
Introducción
La arquitectura tradicional de Omaña está condicionada por la situación geográfica de la comarca en la Montaña Occidental de la provincia de León, España, las actividades económicas predominantes en la zona y una herencia cultural que, hasta finales del siglo se ha transmitido de generación en generación sin apenas cambios.
Entre sus rasgos más distintivos destacan un estilo rústico y funcional, el uso de la piedra como principal material de construcción y la preferencia por edificios de planta "Planta (arquitectura)") rectangular, con cubiertas "Cubierta (construcción)") muy inclinadas que eran recubiertas de cuelmos de paja de centeno hasta la gradual sustitución de estos durante los últimos dos siglos por la teja y la losa.
El patrimonio arquitectónico se encuentra amenazado debido a la fuerte despoblación de la comarca y al abandono de los usos propios de la economía de autoabastecimiento y quedan pocos ejemplos de construcciones subsidiarias en buen estado de conservación y de viviendas con una distribución del espacio tradicional.
Influencia geográfica y climática
La comarca de Omaña es, desde el punto de vista geográfico, un espacio de transición entre las llanuras de La Cepeda "La Cepeda (León)") al sur y la zona de alta montaña de Luna y Babia al norte. Esta situación se refleja en la arquitectura, que aun compartiendo muchas características con las de las comarcas vecinas, adquiere debido a la confluencia de elementos de diversas áreas geográficas y culturales, un carácter idiosincrático.[1].
Omaña se sitúa a bastante altitud, con cotas mínimas que rebasan los y está aislada de las influencias marítimas por la Cordillera Cantábrica, por lo cual las temperaturas invernales entre los 0 y 2 °C y las precipitaciones en forma de nieve son comunes.[2] Esto favorece el uso los techos inclinados, para impedir la acumulación de nieve y el hielo y de las cubiertas de teito, por sus propiedades como aislante térmico, pues con fuego en la estancia se puede mantener la temperatura interior a unos 15 °C en invierno. La prioridad concedida a la prevención de incendios en el último siglo y el consiguiente establecimiento en algunos municipios de impuestos especiales para cubiertas vegetales, han conllevado su relegación gradual a edificaciones auxiliares, por lo general alejadas de la vivienda principal.
La ubicación de la cuadra para el ganado mayor directamente bajo las viviendas de más de un piso, los vanos (puertas, ventanas y respiraderos) de pequeño tamaño y el papel de la cocina "Cocina (habitación)") como habitación principal y centro de la vida familiar y social, obedecen también a la necesidad de aprovechamiento máximo de todas las fuentes de calor como protección frente a la dureza del clima.[3].