El desarrollo del planeamiento urbano en la República Popular China (PRC) muestra un único enfoque comunista con características chinas. Comenzó después de la toma de poder comunista a principios de la década de 1950. Mediante la implementación de nuevas políticas urbanas nacionales, los planificadores comunistas introdujeron la planificación urbana creando un sistema urbano con características chinas, a través de la aplicación centralizada de la planificación económica y la industrialización, especialmente en la industria pesada.[4][5].
Fase 1 (1949–60):[6]
En septiembre de 1952, en una conferencia de desarrollo urbano se establecieron dos políticas significativas: "construcción de ciudades clave en coordinación con el programa nacional de desarrollo económico" y "establecimiento de una estructura de planificación urbana para fortalecer el desarrollo de la ciudad".[7]
Estas políticas influyeron significativamente en la planificación urbana de China y al mismo tiempo estaban claramente determinadas por la dirección principal del estado: el desarrollo económico e industrial centralizado. Durante el Primer Plan Quinquenal (1953-58), la nación determinó desarrollar 156 proyectos nacionales estratégicos y 8 ciudades industriales clave.[4]
En este período, se crearon grandes proyectos de desarrollo físico, como infraestructuras industriales, instalaciones comunitarias y viviendas para trabajadores, para dar respuesta a las necesidades y los objetivos nacionales. Todos estos proyectos se llevaron a cabo con la ayuda de expertos de la Unión Soviética, particularmente en el terreno del desarrollo económico y el diseño físico urbanos. La planificación urbana en ese momento se basaba en los principios de planificación soviéticos y en el modelo de la práctica de planificación soviética de la posguerra. La planificación comunista de estilo soviético se concentró en "modelos formalistas en calles y avenidas y gran diseño para edificios públicos y monumentos, vastas plazas públicas y el predominio de planes rectores".[8]
El papel de los planificadores comunistas durante este período fue centrarse en la elección de localización de fábricas y plantas industriales, la disposición de las instalaciones de servicio, el diseño urbano de las ciudades industriales, la división funcional de las zonas urbanas y el desarrollo de distritos residenciales.[4][5]
Hacia fines de 1959, existían 180 ciudades, 1400 localidades más pequeñas y más de 2000 asentamientos residenciales suburbanos que habían sido planificados con los conceptos del planeamiento urbano comunista.[5].
Fase 2 (1961–76):
De 1960 a 1976, debido a los cambios políticos, el desarrollo de la planificación urbana en la China comunista sufrió graves problemas: las instituciones de planificación tuvieron que cesar, los planificadores fueron destinados a apoyar el desarrollo en las zonas rurales y los documentos de planificación fueron destruidos o descartados.[5] Durante la etapa conocida como Gran Salto Adelante a principios de la década de 1960, el desarrollo planificado del socialismo utópico, que enfatizaba especialmente el desarrollo urbano a gran escala, se consideró superior a la planificación de estilo occidental.[4]
De todos modos, debido a las severas limitaciones de la mano de obra y los recursos fiscales, la primera prioridad en la planificación urbana se asignó a los principios del socialismo utópico y en segundo lugar a las condiciones de vida de las personas. De este modo, relegando a un plano secundario la creación de servicios e instalaciones residenciales, hubo importantes desequilibrios sociales y físicos cuya resultante fue el desarrollo urbano.[5]
Además, durante este período surgieron en China comunista algunos movimientos antiurbanos, un ejemplo típico es el Movimiento de la Comuna Popular.[9] El propósito de establecer una comuna, vista como una subgrupo comunitario dentro de las ciudades, era derivar los valores industriales de las áreas urbanas a las rurales, con el objetivo final de que eventualmente se eliminase la brecha urbano-rural.[4][5].
Fase 3 (1977–84):
En diciembre de 1978, una nueva era de reformas económicas y políticas había comenzado y avanzaba rápidamente. La principal preocupación de la planificación urbana en la China comunista giró hacia el reconocimiento de la función de las ciudades. En consecuencia, comenzó un esfuerzo efectivo a nivel nacional para restaurar los planes rectores urbanos. A fines de 1984, 241 ciudades y 1071 condados a lo ancho de todo el país completaron sus planes rectores.[5]
Aunque estos planes rectores podrían no satisfacer técnicamente las necesidades del desarrollo urbano, al menos actuaron como directrices para desarrollar la construcción urbana de manera planificada y organizada. Además, durante este período se establecieron algunos conceptos de áreas mega metropolitanas o conglomerados urbanos.
Fase 4 (1985 al presente):
El urbanismo contemporáneo en China comunista experimenta una urbanización e industrialización rápidas y sin precedentes. El sistema de planificación urbana de China está basado en la actual Ley de Planificación Urbana y Rural de China y se articula en dos niveles: plan maestro y plan detallado.[10]
Reseñando la historia del planeamiento urbano en China comunista, la norma de planificación contemporánea no trata simplemente de seguir una planificación de estilo soviético, ni tampoco de prohibir los puntos de vista occidentales avanzados sobre el desarrollo urbano. Es un desarrollo de planificación único con características chinas, que se enfrenta a circunstancias de importantes problemas urbanos crecientes, sin paralelo en otros países.