Urbanismo como circularidad
Introducción
El Pacto Verde Europeo (PVE) o simplemente Pacto Verde, aprobado en 2020, es un conjunto de iniciativas políticas de la primera Comisión Von der Leyen con el objetivo general de hacer que la Unión Europea sea climáticamente neutral para 2050.[2] Para ello, la Comisión trabaja en un plan estratégico para alcanzar el objetivo de reducción de emisiones de gases de efecto invernadero de la UE para 2030 al menos al 50 % y hacia el 55 % en comparación con los niveles de 1990. La iniciativa pretende revisar cada ley existente sobre asuntos climáticos y también introducir una nueva legislación sobre temas como la economía circular, la renovación de edificios "Reforma (construcción)"), la biodiversidad, la agricultura y la innovación.[3].
La estrategia de cambio climático de la Comisión Europea, lanzada en 2020, se centra en la promesa de convertir a la UE en un emisor cero neto de gases de efecto invernadero para 2050 y demostrar que las economías se desarrollarán sin aumentar el uso de recursos. No obstante, el Pacto Verde contiene medidas para garantizar que los Estados miembros que dependen de los combustibles fósiles no se queden atrás en la transición hacia las energías renovables.[3].
En enero de 2023, la Comisión Europea presentó el Plan Industrial del Pacto Verde para contrarrestar el impacto de las subvenciones extranjeras en la economía de la Unión Europea y desarrollar una legislación para un tejido de cero emisiones antes de 2030. El plan consta de cuatro pilares: «el entorno normativo, el financiamiento, las competencias y el comercio».[4] Además, la Comisión reivindicó la Nueva Bauhaus Europea como un catalizador del PVE.[5].
Historia
Von der Leyen nombró a Frans Timmermans vicepresidente ejecutivo de la Comisión Europea para el Pacto Verde. El 13 de diciembre de 2019, el Consejo Europeo decidió seguir adelante con el plan, con la exclusión voluntaria de Polonia. El 15 de enero de 2020, el Parlamento Europeo también votó para apoyar el acuerdo, con solicitudes de mayor ambición.[7].
Varios Estados miembros instaron a la Comisión a utilizar el Pacto Verde Europeo como palanca para la recuperación económica post-pandemia.[8] El Parlamento Europeo pidió además potenciar la digitalización de la economía de la Unión para avanzar en el desarrollo del mercado único.[9] En consecuencia, los principales grupos parlamentarios reclamaron un marco financiero plurianual (MFP) «ambicioso», así como que el PVE fuese central en plan de recuperación.[10].