Urbanismo arqueológico
Introducción
Arqueología urbana, es la práctica arqueológica en un medio urbano activo, una de sus peculiaridades es la gestión de la complejidad arqueológica en ciudades superpuestas.
La Arqueología urbana engloba cuatro aspectos indispensables: investigación, restauración, integración y difusión. Para conseguir esto, el sistema de registro tiene que estar unificado, tanto en excavación como para el estudio de los materiales.[1].
Historia de la disciplina
El desarrollo de excavaciones en el seno de ciudades activas, así como una sensibilidad cada vez mayor ante la destrucción de un subsuelo que debe ser objeto de estudios, obliga a los arqueólogos a justificar sus costosas y molestas actividades ante los ojos de aquellos que no comparten su entusiasmo ni participan en la importancia del tema.[2].
En Tours se reunieron en 1980, más de cien investigadores especializados en arqueología urbana en torno a cuatro grupos de reflexión: la arqueología urbana como disciplina científica, las experiencias francesas de arqueología urbana, los medios de análisis y programación de la investigación para evaluar el patrimonio arqueológico urbano y en último lugar los procedimientos de intervención. Los organizadores de la reunión fueron Henri Galinie") y Bernard Randoin"), miembros fundadores del activo Laboratoire d’Archeologie Urbaine de Tours y autores en 1979 del primer estudio completo sobre la topografía histórica de esta ciudad francesa entendida como una sucesión de plantas por fases históricas reuniendo toda la información arqueológica disponible.
Aunque se trataba de una reunión de ámbito nacional francés se invitaron a diversos colegas británicos, holandeses y alemanes. A lo largo de los años setenta, las excavaciones arqueológicas en diversas ciudades inglesas habían sido el lugar de formación de muchos jóvenes arqueólogos franceses especializados en las épocas medieval y moderna. Las comunicaciones presentaron los trabajos en ciudades como la City de Londres, Oxford, Ámsterdam, Sofía, Tours, Burdeos, Lyon, Orleans, Douai o Lübeck. También se presentaron síntesis sobre la arqueología en ciudades pequeñas, el patrimonio arqueológico urbano en Gran Bretaña, o la “erosión de la historia” en las ciudades holandesas.
Martin Biddle, nacido en 1937, era entonces un ya experto arqueólogo británico especializado en arqueología urbana de las épocas medieval, moderna y contemporánea. Sus excavaciones en la ciudad de Winchester durante casi 20 años, como las de Philip Barker") en Wroxeter, habían marcado un camino a seguir como cantera de formación de buen número de arqueólogos que participaron en las mismas de forma voluntaria.[2].