Urban shelters
Introduction
The underground shelters of Almería are a structure located in the city of Almería, Spain, as a result of the 52 bombings by air and sea that the population suffered, in which a total of 754 bombs fell during the Spanish civil war.[1] This caused the decision to build a system of underground shelters, with more than 4 kilometers in length in total, an operating room and the capacity to house about 40,000 inhabitants of the city per the time.
They were designed in 1937 by architect Guillermo Langle Rubio and rehabilitated in 2006 by architect José Ángel Ferrer. The mining engineer Carlos Fernández Celaya and the civil engineer José Fornieles [2] also participated in the Langle project and they would become one of the most important and best preserved in Europe. Andalusia.[4].
History
Contenido
Nada más estallar la contienda, el gobierno de la ciudad comienza a plantearse la necesidad de la construcción de un sistema de refugios para la población civil, pero se le estimó un coste demasiado elevado para la utilidad que se le suponía.[5] A pesar de ello, la población comenzó a construir refugios privados en diferentes puntos, con carácter provisional. También se designaron diferentes edificios públicos como improvisados lugares de refugio, tales como iglesias, la plaza de toros de Almería, locales comerciales o la Escuela de Arte de Almería.
Su historia comenzó el 22 de enero de 1937, a través de la firma de un proyecto llamado "Proyecto de Refugios Contra Bombardeos en la Ciudad de Almería". El presupuesto para su construcción se calculó en 4,5 millones de pesetas, de las que el Gobierno Central subvencionó 2 millones.[6] Durante la construcción de estos refugios, el equipo de gobierno de la ciudad estableció un impuesto especial del 1 % sobre todas las compras para poder permitir este gasto, al que ayudó también la colaboración de partidos políticos y sindicatos, aportaciones de empresas y la mano de obra voluntaria de algunos ciudadanos.[7] Su construcción llevó un total de 16 meses.[8] Para comenzar las obras, se decretó la utilización de los elementos que se pudieran aprovechar del abandonado ferrocarril de Sierra Alhamilla, como las vías y las traviesas.[5].
Tan solo existe un plano original, que se supone incompleto, con el trazado de los refugios. Es un documento impreso en papel cebolla que data del año 1937, del que se tomaron los diseños para los grabados del exterior de los refugios tras su rehabilitación.[9].