Torres KIO
Introducción
Puerta de Europa son dos rascacielos inclinados de oficinas con una altura de 114 metros y 26 plantas ubicados en la plaza de Castilla "Plaza de Castilla (Madrid)") de Madrid (España). También son conocidas popularmente como Torres KIO debido a que fueron promovidas en gran medida por la empresa kuwaití KIO, acrónimo de Kuwait Investment Office. Son las segundas torres gemelas más altas de España, tras las Torres de Santa Cruz en Santa Cruz de Tenerife. Están inclinadas la una hacia la otra 14,3 grados con respecto a la vertical y fueron los primeros rascacielos inclinados del mundo.[2] Las torres fueron construidas entre 1989 y 1996 y diseñadas por los arquitectos estadounidenses Philip Johnson y John Burgee. La ingeniería del proyecto corrió a cargo de Leslie E. Robertson Associates y la construcción por FCC "FCC (Fomento de Construcciones y Contratas)").
Vistas desde el sur, la torre de la izquierda pertenece a CaixaBank, mientras que la torre de la derecha pertenece a la inmobiliaria Realia "Realia (empresa)"). Entre las torres discurre el paseo de la Castellana y se encuentra el intercambiador de transportes de Plaza de Castilla.
Diseño y arquitectura
Las torres tienen forma de paralelepípedo y una inclinación de 14,3 grados que genera un vuelo de treinta metros y un solapamiento de base a cubierta de tan solo cinco metros, suficiente para la disposición de los últimos ascensores y para la vertical remarcada de la fachada.[3].
Para hacer frente a este reto arquitectónico se diseñó una estructura conformada por un núcleo "Núcleo (arquitectura)") de hormigón armado vertical capaz de soportar 35 000 toneladas y que alberga los ascensores, las escaleras y los sistemas de ventilación. Por otro lado, se emplean elementos triangulares perimetrales que dan rigidez a la estructura y evitan deformaciones; de ahí las cruces en las fachadas laterales y la vertical remarcada que divide las fachadas principales.[4].
Como el peso final tiende a volcar el edificio hacia el paseo de la Castellana, unos cables unen la parte alta del edificio con un contrapeso subterráneo por el lado opuesto. El contrapeso es un dado de hormigón de 60 x 10 x 10 metros y de 14 400 toneladas.[4] La firma Leslie E. Robertson fue la encargada de realizar los cálculos estructurales necesarios para garantizar su estabilidad. Entre su currículum se encuentran el World Trade Center "World Trade Center (1973-2001)") de Nueva York, la Torre del Banco de China de Hong Kong o la Torre Picasso de Madrid.[5] El núcleo central de hormigón contribuye a soportar el 80 % de las cargas mientras que la estructura metálica perimetral el 20 % restante.[5] El contrapeso de hormigón y los cables que recorren la fachada trasera contribuyen a soportar las cargas horizontales, que producen un efecto opuesto al de la inclinación, reduciendo los esfuerzos y deformaciones provocadas por esta, «devolviendo» el edificio a su posición «vertical».[5].