Torres híbridas
Introducción
Las torres de refrigeración o torres de enfriamiento son estructuras diseñadas para disminuir la temperatura del agua y otros medios. El uso principal de las grandes torres de refrigeración industriales es el de reducir la temperatura del agua de refrigeración utilizada en plantas de energía, refinerías de petróleo, plantas petroquímicas, plantas de procesamiento de gas natural y otras instalaciones industriales.
Con relación al mecanismo utilizado para la transferencia de calor los principales tipos son:.
• - Torres de refrigeración húmedas: funcionan por el principio de evaporación (véase refrigerador inundado")).
• - Torres de refrigeración secas: funcionan por transmisión del calor a través de una superficie que separa el fluido a refrigerar del aire ambiente.
En una torre de refrigeración húmeda, el agua caliente puede ser enfriada a una temperatura inferior a la del ambiente, si el aire es relativamente seco (véase: punto de rocío).
Con respecto al tiro del aire en la torre existen tres tipos de torres de refrigeración:.
• - Tiro natural, que utiliza una chimenea alta.
• - Tiro inducido, en el que el ventilador se coloca en la parte superior de la torre (impulsan el aire creando un pequeño vacío en el interior de la torre).
• - Tiro mecánico (o tiro forzado), que utiliza la potencia de motores de ventilación para impulsar el aire a la torre (colocándose en la base).
Bajo ciertas condiciones ambientales, nubes de vapor de agua (niebla) se pueden ver salir de una torre de refrigeración húmeda (véase imagen).
Las torres de enfriamiento usan la evaporación del agua para rechazar el calor de un proceso tal como la generación de energía eléctrica. Las torres de enfriamiento varían en tamaño desde pequeñas a estructuras muy grandes que pueden sobrepasar los 220 metros de altura y 100 metros de longitud. Torres más pequeñas son normalmente construidas en fábricas, mientras que las más grandes son construidas directamente en el lugar donde se requieren.
Historia
Las torres de enfriamiento fueron originadas en el siglo , a través del desarrollo de condensadores para uso de vapor de motor.[1] Los condensadores utilizan agua relativamente fría, para condensar el vapor que los cilindros o turbinas crean. Esto reduce la presión que por consecuencia reduce el consumo de vapor y, por lo tanto, de combustible, a la vez incrementando la potencia y reciclando el agua de la caldera.[2].