Torres do Parque
Introdução
Em geral
O Torres del Parque (oficialmente Residencias El Parque) é um complexo residencial no centro de Bogotá, construído na zona leste da cidade de Santa Fé "Santa Fe (Bogotá)"), no bairro La Macarena "La Macarena (Bogotá)"). É composto por três edifícios de tijolos projetados pelo arquiteto colombiano[1][2] Rogelio Salmona entre 1965 e 1970. O complexo circunda a praça de touros de Santamaría, cuja forma circular responde ao seu desenho curvo. Sua silhueta evoca também as colinas orientais "Cerros Orientales (Bogotá)") da cidade.
Características
Contenido
Las torres que componen el conjunto son, de norte a sur, la C, la A y la B. La más alta, la A, tiene 37 pisos. Con sus 117 m y gracias a su elevada ubicación en el piedemonte del cerro de Monserrate es una de las de mayor altura de la ciudad. Por su parte, las torres albergan 294 apartamentos de diferente superficie. Los ejes compositivos de las tres construcciones giran en torno al centro de la Plaza de Toros. Los dos inmuebles laterales se escalonan hacia ella, combinando en esa composición los cerros Orientales "Cerros Orientales (Bogotá)").
Un aspecto relevante de la obra es que una gran parte de su área se consagra al espacio público, pues tres cuartos del terreno disponible se destinaron a jardines, caminos y plazoletas. Según el arquitecto Salmona, la intención era “crear el edificio a través del espacio abierto, como generador del espacio cubierto”.[3] Las áreas comunes de los edificios constituyen en efecto un continuo con el Parque de la Independencia "Parque de la Independencia (Bogotá)"), constituyendo una gran zona verde pública que se extiende hasta la carrera Séptima "Carrera Séptima (Bogotá)").[4]
[5] La calle de las Escalinatas es el punto de empalme entre las Torres, el Parque de la Independencia, la Plaza de Toros y el Planetario. En su parte inferior se encuentra de hecho una estatua de Copérnico.
Uso de tijolo
Por sua vez, a utilização do tijolo como material principal da obra responde a razões sociais, económicas e estéticas. Na verdade, explica o arquiteto, o tijolo “é feito de barro e dá trabalho para muita gente, (...) é um material que os pedreiros de Bogotá usam generosamente, (...) sua cor é variável, de acordo com a luz e cria belíssimos flashes de luz e sombras, (...) e a arquitetura de tijolos está relacionada à vegetação de Bogotá; é uma das tradições da cidade, usar sua vegetação de forma adequada.”[6].