Torre Agbar
Introducción
La Torre Glòries, anteriormente denominada Torre Agbar (acrónimo de Aguas de Barcelona), es un rascacielos de la ciudad de Barcelona, España, ubicado en la confluencia de la avenida Diagonal "Avenida Diagonal (Barcelona)") y la calle Badajoz, junto a la plaza de las Glorias, y que marca la puerta de entrada al distrito tecnológico de Barcelona conocido como distrito 22@. Tiene 34 plantas sobre la superficie además de cuatro plantas subterráneas para un total de 144 metros de altura, convirtiéndose, en el momento de su apertura (junio de 2005), en el tercer edificio más alto de la capital de Cataluña, solo superado por el Hotel Arts Barcelona y la Torre Mapfre (ambos con 154 metros de altura).
El edificio posee en total 50 693 metros cuadrados de superficie, de los que 30 000 son de oficinas, 3210 de instalaciones técnicas, 8132 de servicios, incluyendo un auditorio, y 9132 de aparcamiento.
Fue inaugurado oficialmente por los reyes de España el 16 de septiembre de 2005 y tuvo un coste de 130 millones de euros.[1].
Su segundo propietario fue el grupo multinacional Agbar, que tiene su sede corporativa en el mismo y que ocupa la mayoría de sus plantas destinando el resto a alquiler.[2] Agbar adquirió la torre en marzo de 2010 tras llegar a un acuerdo con su anterior propietario, el grupo inversor Azurelau"), por el que se comprometía a desembolsar 165 millones de euros.[3] Con anterioridad Azurelau había adquirido la propiedad del inmueble a mediados del 2007 tras desembolsar una cantidad que no se hizo pública a la firma promotora, Inmobiliaria Layetana").[2].
El 16 de noviembre de 2013 se hizo saber que la cadena hotelera estadounidense Hyatt había adquirido el rascacielos, intentando convertirlo en un hotel de lujo. La compra, efectuada por un grupo inversor liderado por Emin Capital, se efectuó por 150 millones de euros.[4].
Desde enero de 2017 es propiedad de Merlin Properties.[5].
Diseño
La torre fue diseñada por el arquitecto Jean Nouvel en colaboración con la firma b720 Fermín Vázquez Arquitectos.[6][7] La construcción, según explicó el propio Nouvel, se vio fuertemente influenciada por alguno de los símbolos más representativos de la cultura catalana. Por un lado se inspiró en la obra del arquitecto catalán Antoni Gaudí tomando como referencia los campanarios de la Sagrada Familia y basándose a su vez en la idea del hotel Attraction, un supuesto proyecto realizado por el maestro reusense en 1908 para unos empresarios hoteleros de Nueva York que fue rediseñado en 1956 por su discípulo Joan Matamala y que en 1978 se incluyó en el libro de Rem Koolhaas, de referencia para muchos arquitectos.[8] Además, como homenaje a la Sagrada Familia, la parte orientada al norte de la torre fue diseñada con la intención de obtener una vista panorámica óptima del templo.[9] A su vez, Nouvel se inspiró en los característicos pináculos de la montaña de Montserrat, de gran significado para Cataluña al ser el lugar donde se encuentra el templo que aloja a su patrona.[10].