Terex Corporation (Maquinaria)
Introducción
El Terex 33-19 "Titan" fue un prototipo de camión minero clase ultra de tres ejes, con chasis rígido y tren motriz diésel-eléctrico, diseñado por la división Terex, en su momento, perteneciente a General Motors y ensamblado por la división diésel de general motors, en su planta de ensamblaje ubicada en Londres, Ontario "London (Ontario)"), Canadá, en el año de 1973. Solamente un 33-19 fue producido y fue por 25 años el yucle más grande y de mayor capacidad de carga del mundo. Después de 13 años de servicio, el 33-19 fue restaurado y ahora se preserva en exhibición como atracción turística en Sparwood, Columbia Británica, Canadá.
Desarrollo y producción
General Motors desarrolló el “Titán” en respuesta a las necesidades de yucles más eficientes para las operaciones de minas a cielo abierto. GM creyó que un descenso en la calidad de la mena "Mena (minería)") combinado con el proyecto de extraer arenas aceiteras incrementarían la cantidad de mena a transportar, por parte de los operadores de este tipo de camiones, a nivel mundial. .[1] El Titán fue el yucle más grande de la serie 33 de Terex, que también incluía los modelos 33-03, 33-05, 33-09, 33-11 y el 33-15. El 33-19 “Titán”y el 33-15 usaban trenes de potencia diésel-eléctricos, mientras los modelos menores de la serie 33 usaban trenes de potencia mecánicos.
El “Titán fue ensamblado en la planta de ensamble de la división diésel de la General Motors ubicada en London "London (Ontario)"), Canadá, en 1973[2][3] El Titán fue mostrado al público por primera vez en el mes de octubre de 1974 en el congreso minero americano en las Vegas, Nevada.[4].
GM predijo que cuando el Titán entrara en producción, costaría aproximadamente $ 1.5 millones de dólares americanos de 1976, que ajustados por inflación, al año de 2016, tendría un costo de aproximado de $6.25 millones de dólares americanos.[5][6] De cualquier forma, el Titán nunca entró a producción regular. El mercado global de carbón se debilitó a finales de los setenta, ocasionando que las minas de carbón redujeran su producción y sus gastos operativos, reconstruyendo sus equipos existentes o comprando yucles de menor capacidad con probados historiales operativos. El mercado proyectado para el Titán nunca se materializó y sólo unos pocos yucles de la línea 33 fueron entregados a una minera canadiense. Muchos de ellos continuaban trabajando para el año 2000.[2].