Teoría de la ciudad global
Introducción
Una ciudad global (también llamada ciudad mundial, ciudad alfa o centro) es aquella que actúa como un actor principal en la economía mundial. El concepto proviene del estudio de la geografía urbana, y se basa en la teoría de que la globalización dio lugar a una jerarquía de ubicaciones geográficas estratégicas, cada una con distintos niveles de influencia en la economía, el comercio y la cultura a nivel mundial. Los complejos vínculos entre estas ciudades globales afectan de forma directa y tangible los asuntos socioeconómicos internacionales, .
El término «ciudad global» se atribuye a la socióloga Saskia Sassen, autora del libro La ciudad global, publicado en 1991; hace referencia a Londres, Nueva York, París y Tokio, en contraposición con el término megaciudad.[1].
Numerosos institutos, entes y publicaciones clasifican a las ciudades globales según distintos criterios, ya sean económicos, sociales, culturales o políticos (por ejemplo, la presencia y crecimiento de la urbanización).
Características generales
Para algunos, Londres, Nueva York, París y Tokio han sido tradicionalmente consideradas las «cuatro grandes» ciudades de todo el mundo no por casualidad, sino que también sirven como símbolos del capitalismo global. Sin embargo, muchas personas tienen sus propias listas personales, y es probable que cualquiera de las listas difiera sobre la base de antecedentes culturales, valores, y experiencia.
Clasificaciones
Contenido
Desde comienzos del siglo se ha considerado a las ciudades de Londres, París y Nueva York como las Tres Grandes, es decir, las principales ciudades del mundo y que ejercían gran influencia a nivel global. Sin embargo, desde la segunda mitad del siglo este reducido grupo se ha visto aumentado con la inclusión de Tokio, Madrid, Shanghái, Hong Kong, Ciudad de México, Moscú, São Paulo, Pekín, Los Ángeles, además de varias otras ciudades del resto del mundo. La forma de calificar si una ciudad corresponde o no a este concepto de ha sido muy discutida.