Teoría de flânerie
Introducción
El término flâneur () procede del francés, y significa 'paseante'[1] o 'callejero'.[2] La palabra flânerie,[1] se refiere por tanto, a la actividad propia del flâneur, que era vagar por las calles, callejear sin rumbo, sin objetivo, abierto a todas las vicisitudes y las impresiones que le salen al paso.
El flâneur era, ante todo, un tipo literario en la Francia del siglo , inseparable de cualquier estampa de las calles de París. Llevaba aparejado un conjunto de rasgos variopintos: el personaje indolente, el explorador urbano, el individuo curtido en la calle, etcétera. Fue Walter Benjamin quien, a partir de la poesía de Charles Baudelaire, le hizo objeto del interés académico durante el siglo , como figura emblemática de la experiencia urbana y moderna.[3] Gracias a Benjamin, el flâneur pasó a convertirse en una figura importante para estudiosos, artistas y literatos.
Origen e historia
El término flâneur data del siglo al siglo , y hace referencia al acto de pasear, al esparcimiento, a menudo con el matiz peyorativo de "perder el tiempo". Sin embargo, durante el siglo el personaje cobró identidad propia al adquirir toda una serie de nuevas cualidades y atributos.[4].
El Gran Diccionario Universal Larousse del siglo (volumen 8, 1872) lo describía con ambivalencia, inquieto y holgazán a partes iguales, y presentaba una taxonomía de los flâneurs según frecuentaran los bulevares, los parques, las galerías o los cafés.[5] Sainte-Beuve escribió que la flânerie «es lo más opuesto a no hacer nada».[5] Honoré de Balzac describe la flânerie como «gastronomía para los ojos».[5] Anaïs Bazin apuntó que «el único, el verdadero soberano de París es el flâneur».[5] Victor Fournel, en Ce qu’on voit dans les rues de Paris ("Lo que uno ve en las calles de París", 1867), dedicó un capítulo al “arte del vagabundeo”. Para Fournel, no hay nada perezoso en ese deambular recreativo sino, más bien, un modo de aprehender la compleja riqueza del paisaje urbano.[6].
En la década de 1860, en plena reconstrucción de París por el Barón Haussmann bajo el reinado de Napoleón III, Charles Baudelaire presentaba un retrato memorable del como el artista-poeta de la moderna metrópolis:.