Teoría de descarbonización
Introducción
La reducción cuantitativa del carbono (RCC) es una política monetaria no convencional que se presenta en una propuesta política internacional en cambio climático llamada Recompensa Global del Carbono.[1][2][3] El objetivo principal del RCC es financiar la propuesta RGC gestionando el tipo de cambio de la moneda representada propuesta por RGC. La moneda representativa será una unidad internacional de cuenta y depósito de valor, ya que representará la masa de carbono que se mitiga y a su vez recompensará sobre la nueva política.
RCC está diseñado para administrar el tipo de cambio de la moneda representativa mediante el decreto de un precio base acordado internacionalmente para dicha moneda, y su precio base deberá aumentar de forma previsible durante muchas décadas para cumplir los principales objetivos del Acuerdo de París de 2015.
RCC es el nombre que se da a las operaciones de compraventa de divisas de los bancos centrales que acordaron a cooperar y coordinar sus esfuerzos para gestionar el tipo de cambio de la moneda representativa. Además del intercambio de divisas, los bancos centrales deben comunicar sus intenciones anunciando el tipo de cambio futuro de la moneda representativa a los participantes del mercado, aumentando así la demanda privada de la moneda representativa en el mercado de divisas.
Con el RCC, se propone que los participantes del mercado acepten la nueva moneda representativa como un activo de inversión dado que tendrá un riesgo financiero relativamente bajo, una apreciación relativamente alta y una liquidez relativamente alta.
Historia
El RCC fue propuesto por primera vez en 2017 por Delton Chen, Joël van der Beek y Jonathan Cloud,[1] con el fin de crear una nueva ruta socioeconómica para lograr los principales objetivos del Acuerdo de París de 2015. EL RCC fue revisado en 2018 por Guglielmo Zappalá como parte de una tesis de economía,[3] y fue mencionado por primera vez en los medios de comunicación en el año 2020 con dos artículos aparecidos en las plataformas empresariales de Bloomberg.[4][5].
A pesar de que el RCC aún no se ha incluido en las narrativas principales sobre la economía del cambio climático. El RCC tiene el alcance necesario para abordar un amplio espectro de riesgos sistémicos climatológicos de importancia crítica, tales como la debilidad del precio del carbono, la falta de financiación climática y la falta de cooperación social.[2].