Terracota ou terra cozida (do italiano terracota) é um termo de oleiro que designa tanto a argila modelada e endurecida no forno, quanto o produto cerâmico resultante, especialmente as estatuetas de argila cozida.[1][2] Seu exemplo mais impressionante são os oito mil guerreiros de terracota do mausoléu de Qin Shi Huang, descoberto em 1974 na China.[3].
Evolução histórica
Contenido
Desde la prehistoria,[a][4] la fábrica con terracota se ha usado para hacer cacharrería doméstica, esculturas y decoración arquitectónica. Los ejemplos más antiguos, antes incluso de la generalización de la cerámica doméstica, se remontan a algunas venus de la época gravetiense, datadas hace casi 30 000 años, como la conocida Venus de Dolní Věstonice. Se conservan singulares ejemplos, como las estatuillas femeninas de terracota en las excavaciones de Mohenjo-Daro,[5] Pakistán ();[b] o Reina de la Noche "La Reina de la Noche (relieve)"), también llamado ‘Relieve Burney’, en Mesopotamia, una placa de terracota "Relieve (arte)") datada alrededor de 1950 a. C.[6].
Las excavaciones arqueológicas documentan que la terracota se usaba ya desde el cuarto milenio a. C. en Merimde, como demuestran las ushebti, estatuillas mortuorias del Antiguo Egipto. Asimismo, en Mesoamérica, la mayoría de las figurillas olmecas se fabricaron en terracota.[7].
Del período helenístico pueden destacarse las figuritas de Tanagra") beocias;[8] fundidas en moldes y fabricadas en serie, su abundancia y variedad de motivos demuestran su popularidad como objetos decorativos o religiosos. Un uso similar tiene la gama de estatuillas romanas, y en concreto, en la península itálica, la producción de terracotas del arte etrusco durante los siglos III y II a. C.,[9] llegando a generar estatuas como el Apolo de Veyes —casi de tamaño natural—, o el Sarcófago de los esposos. En el capítulo romano no hay que olvidar los llamados relieves de Campana"),[c] que formaban frisos en el exterior de los edificios, sustituyendo a la piedra como material de trabajo.[10].
De la terracota producida en el Lejano Oriente pueden encontrarse en varios museos occidentales figuras budistas, posteriores a los guerreros de terracota del mausoleo de Qin Shi Huang, de un tipo de terracota pintada y vidriada, como los «luohans» de Yixian.[11] También hay que mencionar las tumbas de la dinastía Han, construidas con ladrillos que en la pared interior estaban decorados en una cara, con técnicas que incluían relieves moldeados. Asimismo en tumbas de periodos posteriores abundan las figuras de espíritus protectores, animales y sirvientes para la otra vida, incluidos los famosos caballos de la dinastía T'ang (aunque estas obras no suelen denominarse terracotas).
Telhas de argila natural
Introdução
Em geral
Terracota ou terra cozida (do italiano terracota) é um termo de oleiro que designa tanto a argila modelada e endurecida no forno, quanto o produto cerâmico resultante, especialmente as estatuetas de argila cozida.[1][2] Seu exemplo mais impressionante são os oito mil guerreiros de terracota do mausoléu de Qin Shi Huang, descoberto em 1974 na China.[3].
Evolução histórica
Contenido
Desde la prehistoria,[a][4] la fábrica con terracota se ha usado para hacer cacharrería doméstica, esculturas y decoración arquitectónica. Los ejemplos más antiguos, antes incluso de la generalización de la cerámica doméstica, se remontan a algunas venus de la época gravetiense, datadas hace casi 30 000 años, como la conocida Venus de Dolní Věstonice. Se conservan singulares ejemplos, como las estatuillas femeninas de terracota en las excavaciones de Mohenjo-Daro,[5] Pakistán ();[b] o Reina de la Noche "La Reina de la Noche (relieve)"), también llamado ‘Relieve Burney’, en Mesopotamia, una placa de terracota "Relieve (arte)") datada alrededor de 1950 a. C.[6].
Las excavaciones arqueológicas documentan que la terracota se usaba ya desde el cuarto milenio a. C. en Merimde, como demuestran las ushebti, estatuillas mortuorias del Antiguo Egipto. Asimismo, en Mesoamérica, la mayoría de las figurillas olmecas se fabricaron en terracota.[7].
Del período helenístico pueden destacarse las figuritas de Tanagra") beocias;[8] fundidas en moldes y fabricadas en serie, su abundancia y variedad de motivos demuestran su popularidad como objetos decorativos o religiosos. Un uso similar tiene la gama de estatuillas romanas, y en concreto, en la península itálica, la producción de terracotas del arte etrusco durante los siglos III y II a. C.,[9] llegando a generar estatuas como el Apolo de Veyes —casi de tamaño natural—, o el . En el capítulo romano no hay que olvidar los llamados relieves de Campana"),[c] que formaban frisos en el exterior de los edificios, sustituyendo a la piedra como material de trabajo.[10].
También en Oriente, y además de los citados guerreros del mausoleo de Qin Shi Huang, cabe destacar en el contexto de la escultura india, el uso intensivo de la terracota desde la civilización del valle del Indo, y el empleo de moldes a partir del siglo antes de Cristo, que permitió la construcción de figuras relativamente grandes, casi de tamaño natural, especialmente durante la dinastía Gupta (entre 320 y 550 d. C.) y los siglos siguientes. Algunas tradiciones locales han conservado la fábrica de escultura en terracota como es el caso de los populares caballos de Bankura, en la Bengala Occidental.[12][13].
En algunos estudios sobre la escultura precolonial del oeste de África se documenta el uso extensivo de la terracota. Se ha registrado en el arte de la cultura Nok del centro y norte-centro de Nigeria, así como en el eje cultural Ife-Benin, en el oeste y sur de Nigeria (con ejemplos de asombroso naturalismo), y en especial en la cerámica del pueblo Igbo, al este de Nigeria, probables precursoras de la obra de bronce en la zona.
[14].
La escultura de terracota —salvo una estatuilla de la virgen en el entorno de Bohemia— no aparece prácticamente en el arte medieval europeo hasta finales del siglo ,[15] en algunos talleres germanos del gótico internacional.[16] Abundan sin embargo los ejemplos en el ámbito del Renacimiento italiano, extendiéndose pronto por el resto del continente. En Florencia, destacaron los trabajos del taller de la familia Luca della Robbia, especialistas en terracota esmaltada y pintada, y del escultor Pietro Torrigiano, también activo en España. En Inglaterra pueden citarse los bustos de los emperadores romanos que adornan el Palacio de Hampton Court, obra de Giovanni da Maiano hacia 1521, que en su origen estaban policromados.
Ya en el siglo , en Occidente especialmente, se recuperó la terracota no esmaltada —hasta ese momento relegada a las maquetas de arcilla—,[17] en la fabricación de pequeñas esculturas y bustos de retratos, en un proceso y con unos materiales más económicos que la porcelana. En Francia destacó Claude Michel (1738-1814), conocido como Clodion, y en Inglaterra, el retratista-escultor flamenco John Michael Rysbrack (1694-1770) que llegaría a especializarse en bustos de terracota.[17] Y ya en el siglo , se han valorado los diseños del escultor francés Albert-Ernest Carrier-Belleuse.[18].
em arquitetura
A telha de terracota áspera ou policromada aparece em diversas áreas do planeta, cobrindo de sorvete e adornando edifícios de diferentes estilos, às vezes incluindo elementos escultóricos mais elaborados do que telhas lisas. Exemplos desta fábrica em templos da Índia (em particular Bengala Ocidental) continuam a chamar a atenção, alternando a decoração esculpida com a construção principal em tijolo, todas no mesmo material de argila cozida, como no referido exemplo de Kantanagar.[19].
No século XIX, alguns arquitectos recuperaram a decoração em terracota dos edifícios como complemento da cerâmica vidrada e dos telhados policromados. Na Espanha, preservam-se exemplos muito variados de obras na Catalunha e conjuntos notáveis em cidades como Sevilha ou Madrid.[20] Nos Estados Unidos, o arquiteto Louis Sullivan realizou projetos que seriam impossíveis de executar em qualquer outro meio. Terracota e azulejos também foram usados nos edifícios vitorianos de Birmingham, Inglaterra. Embora desde o segundo quartel do século o uso generalizado do concreto na arquitetura modernista tenha marginalizado o uso da terracota na construção, como trabalho de cerâmica continua a produzir objetos artesanais em grande parte do mundo.
Produção e propriedades
A terracota queimada é permeável a líquidos, mas polir a superfície do objeto antes da queima pode reduzir sua porosidade e uma camada de esmalte pode torná-la impermeável após a queima.
A temperatura de queima no forno de cerâmica varia entre 1000°C e 600°C, pelo menos em exemplos históricos e arqueológicos. O teor de ferro, reagindo com o oxigênio durante o cozimento, confere ao corpo cozido uma cor avermelhada de 'terracota', embora também possa apresentar tons de amarelo, laranja, bege, vermelho, rosa, cinza ou marrom.[24].
Tradicionalmente, no mundo antigo era utilizado na fabricação de canos de água pressurizada, tijolos para fornos e vasos de flores e na decoração de edifícios. Também foram fabricados recipientes de óleo e lâmpadas. Para fazer objetos de terracota pintados ou policromados, tradicionalmente aplica-se uma fina camada de gesso antes da decoração. As esculturas de terracota no Ocidente, como as estatuetas gregas e romanas, podem ser apresentadas em estado bruto.[25].
Encontre mais "Telhas de argila natural" nos seguintes países:
[4] ↑ Comenta el arqueólogo Antonio Caro Bellido la abundancia de estatuillas antropomorfas y zoomorfas «elaboradas del Neolítico en adelante», señalando que las más antiguas pertenecen sin embargo al Paleolítico Superior en diversas áreas —desde Siberia a Marruecos—, con especial concentración en la zona centroeuropea de las actuales Chequia y Eslovaquia datadas 26.000 años B.P.
[7] ↑ Junto con las piedras en forma de falo, estas sugieren algún tipo de culto a la fertilidad y la diosa madre.
[12] ↑ Así bautizados por Giampietro Campana, el coleccionista italiano que los diera a conocer en 1842.
Sarcófago de los esposos
De la terracota producida en el Lejano Oriente pueden encontrarse en varios museos occidentales figuras budistas, posteriores a los guerreros de terracota del mausoleo de Qin Shi Huang, de un tipo de terracota pintada y vidriada, como los «luohans» de Yixian.[11] También hay que mencionar las tumbas de la dinastía Han, construidas con ladrillos que en la pared interior estaban decorados en una cara, con técnicas que incluían relieves moldeados. Asimismo en tumbas de periodos posteriores abundan las figuras de espíritus protectores, animales y sirvientes para la otra vida, incluidos los famosos caballos de la dinastía T'ang (aunque estas obras no suelen denominarse terracotas).
También en Oriente, y además de los citados guerreros del mausoleo de Qin Shi Huang, cabe destacar en el contexto de la escultura india, el uso intensivo de la terracota desde la civilización del valle del Indo, y el empleo de moldes a partir del siglo antes de Cristo, que permitió la construcción de figuras relativamente grandes, casi de tamaño natural, especialmente durante la dinastía Gupta (entre 320 y 550 d. C.) y los siglos siguientes. Algunas tradiciones locales han conservado la fábrica de escultura en terracota como es el caso de los populares caballos de Bankura, en la Bengala Occidental.[12][13].
En algunos estudios sobre la escultura precolonial del oeste de África se documenta el uso extensivo de la terracota. Se ha registrado en el arte de la cultura Nok del centro y norte-centro de Nigeria, así como en el eje cultural Ife-Benin, en el oeste y sur de Nigeria (con ejemplos de asombroso naturalismo), y en especial en la cerámica del pueblo Igbo, al este de Nigeria, probables precursoras de la obra de bronce en la zona.
[14].
La escultura de terracota —salvo una estatuilla de la virgen en el entorno de Bohemia— no aparece prácticamente en el arte medieval europeo hasta finales del siglo ,[15] en algunos talleres germanos del gótico internacional.[16] Abundan sin embargo los ejemplos en el ámbito del Renacimiento italiano, extendiéndose pronto por el resto del continente. En Florencia, destacaron los trabajos del taller de la familia Luca della Robbia, especialistas en terracota esmaltada y pintada, y del escultor Pietro Torrigiano, también activo en España. En Inglaterra pueden citarse los bustos de los emperadores romanos que adornan el Palacio de Hampton Court, obra de Giovanni da Maiano hacia 1521, que en su origen estaban policromados.
Ya en el siglo , en Occidente especialmente, se recuperó la terracota no esmaltada —hasta ese momento relegada a las maquetas de arcilla—,[17] en la fabricación de pequeñas esculturas y bustos de retratos, en un proceso y con unos materiales más económicos que la porcelana. En Francia destacó Claude Michel (1738-1814), conocido como Clodion, y en Inglaterra, el retratista-escultor flamenco John Michael Rysbrack (1694-1770) que llegaría a especializarse en bustos de terracota.[17] Y ya en el siglo , se han valorado los diseños del escultor francés Albert-Ernest Carrier-Belleuse.[18].
em arquitetura
A telha de terracota áspera ou policromada aparece em diversas áreas do planeta, cobrindo de sorvete e adornando edifícios de diferentes estilos, às vezes incluindo elementos escultóricos mais elaborados do que telhas lisas. Exemplos desta fábrica em templos da Índia (em particular Bengala Ocidental) continuam a chamar a atenção, alternando a decoração esculpida com a construção principal em tijolo, todas no mesmo material de argila cozida, como no referido exemplo de Kantanagar.[19].
No século XIX, alguns arquitectos recuperaram a decoração em terracota dos edifícios como complemento da cerâmica vidrada e dos telhados policromados. Na Espanha, preservam-se exemplos muito variados de obras na Catalunha e conjuntos notáveis em cidades como Sevilha ou Madrid.[20] Nos Estados Unidos, o arquiteto Louis Sullivan realizou projetos que seriam impossíveis de executar em qualquer outro meio. Terracota e azulejos também foram usados nos edifícios vitorianos de Birmingham, Inglaterra. Embora desde o segundo quartel do século o uso generalizado do concreto na arquitetura modernista tenha marginalizado o uso da terracota na construção, como trabalho de cerâmica continua a produzir objetos artesanais em grande parte do mundo.
Produção e propriedades
A terracota queimada é permeável a líquidos, mas polir a superfície do objeto antes da queima pode reduzir sua porosidade e uma camada de esmalte pode torná-la impermeável após a queima.
A temperatura de queima no forno de cerâmica varia entre 1000°C e 600°C, pelo menos em exemplos históricos e arqueológicos. O teor de ferro, reagindo com o oxigênio durante o cozimento, confere ao corpo cozido uma cor avermelhada de 'terracota', embora também possa apresentar tons de amarelo, laranja, bege, vermelho, rosa, cinza ou marrom.[24].
Tradicionalmente, no mundo antigo era utilizado na fabricação de canos de água pressurizada, tijolos para fornos e vasos de flores e na decoração de edifícios. Também foram fabricados recipientes de óleo e lâmpadas. Para fazer objetos de terracota pintados ou policromados, tradicionalmente aplica-se uma fina camada de gesso antes da decoração. As esculturas de terracota no Ocidente, como as estatuetas gregas e romanas, podem ser apresentadas em estado bruto.[25].
Encontre mais "Telhas de argila natural" nos seguintes países:
[4] ↑ Comenta el arqueólogo Antonio Caro Bellido la abundancia de estatuillas antropomorfas y zoomorfas «elaboradas del Neolítico en adelante», señalando que las más antiguas pertenecen sin embargo al Paleolítico Superior en diversas áreas —desde Siberia a Marruecos—, con especial concentración en la zona centroeuropea de las actuales Chequia y Eslovaquia datadas 26.000 años B.P.
[7] ↑ Junto con las piedras en forma de falo, estas sugieren algún tipo de culto a la fertilidad y la diosa madre.
[12] ↑ Así bautizados por Giampietro Campana, el coleccionista italiano que los diera a conocer en 1842.