Teleféricos
Introducción
El teleférico es un sistema de transporte no tripulado aéreo constituido por cabinas colgadas de una serie de cables que se encargan de hacer avanzar a las unidades a través de las estaciones. Cuando las cabinas van por tierra, se denomina funicular.[1].
Generalidades
El sistema del teleférico está compuesto por uno o más cables (dependiendo del tipo). El primer cable está fijo y sirve para sostener las cabinas, el segundo está conectado a un motor (ubicado en la estación) y hace mover las cabinas.
Algunos teleféricos usan dos cabinas por tramo (trayecto entre estación y estación) a fin de crear un contrapeso. Otros sistemas más complejos tienen varias cabinas suspendidas simultáneamente en cada dirección.
El teleférico es un medio de transporte que consiste en cabinas con capacidad para llevar a un grupo de personas. Estas cabinas están suspendidas en el aire y son transportadas por uno o varios cables. La mayoría de estos medios de transporte son accionados por energía eléctrica. Este transporte se usa en zonas con grandes diferencias de altura, donde el acceso por carretera o ferrocarril resulta difícil.
En un principio, la razón para diseñar el teleférico fue tener una cabina colgante que sirviera de puente entre un lugar de difícil acceso y el ferrocarril.
Historia
Contenido
En América del Sur se habla de un dispositivo similar a un teleférico, que habría existido desde 1563 aproximadamente sobre un desfiladero en el camino de Mérida "Mérida (Venezuela)") a Bogotá, que consistía en una canasta que colgaba de una cuerda de soporte con una polea y una cuerda de tracción que los ocupantes de la canasta podían jalar por sí mismos. Se dice que estuvo en funcionamiento hasta finales del siglo .[2].
El primer diseño europeo de un artefacto similar fue el del erudito croata Fausto Verancio[3] y el primero operativo fue construido en 1644 por Adam Wybe") en Dánzig.[4] Se movía con caballos y se usaba para mover tierra sobre el río para construir defensas.[5] Se le considera el primer ascensor de cable conocido en la historia europea y precede a la invención del cable de acero. No se sabe cuánto tiempo se utilizó pero, en cualquier caso, pasarían otros 230 años antes de que Alemania obtuviera el segundo ascensor de cable, esta nueva versión equipada con cable de hierro.[6].