Telecomunicaciones
Introducción
Un servicio de telecomunicación[1] es una prestación o utilidad que un proveedor de servicios establece a través de un sistema de telecomunicación para satisfacer una necesidad específica del cliente.[1][2].
Así, para hacer efectiva la comunicación, el cliente hace uso de los medios que el proveedor de servicios pone a su disposición, ya sean físicos, como los medios de transmisión de los que se compone la red, o lógicos como el lenguaje utilizado o los programas que lo manejan.
Descripción y terminología
Un sistema de telecomunicación") explota diversos recursos tecnológicos con el objeto de establecer una telecomunicación entre un emisor y un receptor. Estos recursos tecnológicos formarán el entramado de enlaces de telecomunicación que se denomina red de telecomunicación, sobre la cual el operador del sistema prestará una o varias utilidades. Cada una de estas utilidades o prestaciones constituyen lo que se denomina un servicio de telecomunicación.
Desde este punto de vista, el operador de la red recibe el nombre de «proveedor de servicios»,[3] pues provee al interesado del servicio de telecomunicación, mientras que el destinatario del servicio recibe el de «cliente».[4] Cabe destacar que un proveedor de servicios puede ser a su vez cliente de otro, por lo que no ha de confundirse el término «cliente» con «usuario final»,[5] que sí que sería el último destinatario del servicio de telecomunicación.
Por ejemplo, un proveedor de servicios de telefonía celular puede prestar sobre su red diversos servicios a sus clientes: servicios de llamada de voz, servicios de mensajes cortos (SMS), etc.; pero también puede permitir que otros proveedores usen su red para satisfacer las demandas de sus propios clientes, como es el caso de la itinerancia, volviéndose clientes del primero.
En el símil del correo postal, los buzones, carteros, camiones y oficinas de correos serían la red de telecomunicación, mientras que enviar una carta, un paquete, un telegrama, una carta documento o burofax, etc. serían cada uno de los servicios de telecomunicación que la red ofrece. La empresa de correos o de mensajería sería el proveedor del servicios, mientras que los ciudadanos y demás empresas que hacen uso del servicio serían los clientes —incluso otras empresas de mensajería—.