Historia
Orígenes
Hace siglos, antes de la colonización por el hombre blanco, vivían en la región este de Mato Grosso do Sul, donde actualmente se encuentra la ciudad de Três Lagoas, la tribu indígena de los Ofaié. Siendo un grupo de la familia Macro-Jê, los Ofaié descienden de las civilizaciones indígenas del Chaco en Bolivia. Eran cazadores, recolectores y pescadores, desplazándose entre las tierras localizadas entre el Paraná y la Serra de Maracaju hasta el Río Sucuriú.[7][8].
A partir del siglo , la región de Três Lagoas y sus habitantes, los Ofaié, sufrieron visitas de los bandeirantes paulistas, en excursiones para el reconocimiento del territorio. En 1829, una expedición enviada por João da Silva Machado, atravesó el río Paraná y entró en contacto con los indios, que eran pacíficos.[9].
Januário García Leal, José García Leal, João Pedro García Leal, Joaquim García Leal y sus demás hermanos, acompañados por sus respectivas familias, empleados y esclavos se asentaron en la región huyendo de las persecuciones políticas. Los García Leal y sus allegados crearon el asentamiento de Sete Fogos, actualmente Paranaíba, al norte del área de Três Lagoas. Con ellos llegaron otros ganaderos, que se asentaron en las márgenes del Río Paranaíba.[10].
Aunque tales conquistadores se mantuvieron a cierta distancia de los amerindios, cuando toda la región entre los ríos Sucuriú y Paranaíba había quedado despoblada de indígenas, los Ofaié siguieron manteniendo una distancia de seguridad que los separaba de los colonizadores. En la década de 1840, Joaquim Francisco Lopes lleva a cabo otra expedición por los confines del sur de Mato Grosso, encontrándose con los Ofaiés en las cabeceras de los ríos Negro "Río Negro (Mato Grosso do Sul)"), Taboco") y Aquidauana, afluentes del Río Paraguay.[11].
A partir de mediados del siglo , los bandeirantes paulistas, que enseguida se convertían en granjeros y ganaderos, comenzaron a atravesar el Paraná para establecerse en lugares yermos del centro y este del actual estado de Mato Grosso do Sul, persiguiendo y esclavizando a los amerindios nativos. Los Ofaié, que eran nómadas, huyen de la región, refugiándose en el sur y oeste de la región.
La región que se convertiría en el actual municipio de Três Lagoas, mientras tanto, permanecería salvaje, ya que el interés de los colonizadores paulistas era expandir las fronteras hacia el oeste, con el propósito de asegurarse grandes extensiones de tierra. La región de Três Lagoas se mantendría bajo la influencia de los colonizadores de Paranaíba, que terminarían por establecerse en el sur.
Con la repartición de las propiedades y la delimitación de las posesiones en las márgenes de los ríos, comenzó la llegada de mineros a las zonas, creándose grandes latifundios.
En 1867, durante la guerra del Paraguay, el vizconde de Taunay se encontraba de viaje desde Aquidauana hasta Río de Janeiro "Río de Janeiro (ciudad)") para llevar a la corte noticias sobre una retirada. En su recorrido atravesó la región de Três Lagoas y dejó escrito en su obra “Reminiscencias”, "El día 30 de junio de 1867 estábamos en el vasto rancho del señor José Pereira, buen minero que nos acogió de forma óptima y era el primer habitante que nos encontramos entre la salida de Camapuã y la entrada de Santana do Paranaíba, un poco más habitado (...) próximo ya de la villa de Santana do Paranaíba".[12][13].
Al apuntar que José Pereira fue el primer habitante que se encontraba en el área de Paranaíba, incluso estando esto muy cerca de aquella ciudad, las anotaciones de Taunay dejan claro, que en 1867, la colonización de la zona se reducía prácticamente a los alrededores de la ciudad, es decir, bastante lejos del actual municipio de Três Lagoas, que está más al sur. Esto no quiere decir, no obstante, que la región treslagoense no estuviese siendo explorada. Al contrario, José García Leal, considerado "el principal hombre de sertão", poseía "innumerables posesiones" en los ríos Sucuriú y Verde, siendo este el motivo de la huida de los Ofaiés, para evitar confrontaciones. Esas posesiones, no obstante, permanecían sin estar habitadas. En los campos de Cerrado se llevaba a cabo la práctica de la ganadería extensiva. De esta forma, el propietario y sus empleados sólo tenían que acudir cada dos meses para vigilar al ganado.[14] En el norte de Paranaíba, en las tierras que actualmente ocupa el estado de Goiás también se practicaba el mismo tipo de ganadería.
Con el fin de la guerra del Paraguay, los ganaderos y colonizadores volvieron al centro y al oeste de Mato Grosso do Sul, reuniendo los restos de rebaños y repartiéndolos entre los nuevos pobladores.
En la década de 1880 llegaron a los territorios que ocupa actualmente el municipio sus tres primeros habitantes. Antonio Trajano dos Santos, se instaló entre el Arroyo Palmito y el Río Sucuriú, denominándola Fazenda das Alagoas (hacienda de las lagunas), debido a las tres grandes lagunas que existen.[15].
Creación
A principios del siglo , la propiedad de Antônio Trajano dos Santos, denominada Fazenda das Alagoas, pasó a tener el nombre de Coletoria, debido a que halló se instaló un punto de recaudación de impuestos para gravar a la ganadería.
En 1909 se fundó un campamento de ingenieros en las márgenes de la Lagoa Maior, en la Fazenda das Alagoas, en el lugar en que hoy se sitúa la ciudad, ya que se estaba construyendo la vía de tren del noroeste de Brasil. Los Ofaiés habían abandonado el lugar hacía unas dos décadas.[11].
Al norte del Río Sucuriú, Jovino José Fernandes se convirtió en dueño de una gran plantación de caña de azúcar y una destilería, lo que le convirtió en uno de los hombres más ricos de la zona.
En 1910, desde el campamento de ingenieros se impulsó la idea de edificar varias casas con el fin de desarrollar un nuevo poblado. Se creó una plaza, donde se edificó una iglesia "Iglesia (edificio)") en homenaje a San Antonio de Padua, que fue proclamado el patrón local. Oscar Guimarães fue el encargado de crear el plano urbanístico mientras que Justino Rangel, empleado de la constructora Machado de Melo & Cia. Sería el encargado de dirigir las obras de construcción.
El distrito fue creado por la ley n.º 656 de 12 de junio de 1914, dependiente de Sant'Anna do Paranaíba. La Villa de Três Lagoas fue creada por la ley estatal n.º 706, de 15 de junio de 1915, siendo aun parte de la comarca de Panaraíba, pero políticamente emancipada. En agosto del mismo año, Três Lagoas se convirtió en municipio. El 8 de agosto se celebran elecciones para el ayuntamiento, siendo elegido el coronel Antônio de Sousa Queirós primer alcalde de la ciudad. La separación de la comarca de Paranaíba tuvo lugar el 27 de diciembre de 1916, a través del Decreto-ley n.º. 768.[16].
El 10 de octubre de 1920, Elmano Soares lanza, junto con Bernardo de Oliveira Bizca, el primer número de la Gazeta do Comércio, el primer periódico semanal del entonces estado de Mato Grosso. Debido a su forma polémica y politizada de escribir, Elmano Soares sufrió persecuciones por el contenido de sus artículos, teniendo que renunciar en algunas ocasiones a seguir escribiendo e incluso teniéndose que marcharse de Três Lagoas para salvar su vida. El periódico, no obstante, terminó por convertirse en uno de los más leídos de la región.[17].
La villa de Três Lagoas recibió la calificación de ciudad a través de la resolución n.º. 820, de 19 de octubre de 1920, durante el gobierno de Francisco de Aquino Corrêa. Sin embargo, la celebración de la emancipación política de Três Lagoas se celebra el 15 de junio. A principios de la década de 1920, el gobernador del estado de Mato Grosso, dona tres mil seiscientas hectáreas de terreno al municipio.
Guerras civiles
En La Columna Prestes, de Neil Macaulay, se dice que “1.500 soldados rebeldes” marchaban por el interior brasileño tras un “movimiento militar revolucionario” fracasado. Tales tropas rebeldes, teniendo como comandante a Isidoro Dias Lopes, habían atacado São Paulo el 5 de julio de 1924 y ocupado la ciudad durante veintitrés días, exigiendo la renuncia del entonces presidente Artur Bernardes. La fecha había sido escogida como conmemoración del segundo aniversario de la Revuelta de los 18 del fuerte de Copacabana. Las tropas revolucionarias serían expulsadas por el ejército y estarían vagando por el estado de São Paulo.
También según Neil Macaulay, “En Bauru, Izidoro [Dias Lopes] supo que había una gran tropa federal en (...). Los rebeldes arremetieron contra la concentración de leales al gobierno [en la ciudad] (…). El ataque sería dirigido por Juárez Távora. En Porto Epitácio, su batallón reforzado por 570 hombres (...) embarcó en dos vapores rumbo a las cercanías de Três Lagoas. Al amancer del día siguiente(...), los soldados de Juárez se prepararon para atacar [la ciudad] (...). Los rebeldes podían oír el ruido de las locomotoras de la vía férrea del Noroeste. (...) El encuentro en Três Lagoas dejó a un tercio del batallón muerto, herido, prisionero o desaparecido. Juárez había perdido la batalla más sangrienta de la revuelta. Esta también pudo haber sido la batalla decisiva de la revolución”.[18].
Durante esas luchas, habría fallecido en soldado José Carvalho de Lima, cuya tumba es actualmente un objeto de devoción. Según Lúcio Queirós Moreria, en su libro Do Sonho à Realidade, “se cuenta que un soldado, gravemente herido (…), se arrastró en busca de socorro, falleciendo donde hoy se encuentra la tumba. El nombre del soldado sería José Carvalho de Lima. Otra versión dice que allí enterraron a varios combatientes. La tumba se encuentra en la confluencia de las calles Quinzinho de Campos y Jamil Jorge Salomão”.[19].
Lugar de la gran victoria de los leales al gobierno en 1924, el aislamiento geográfico de la región treslagoense, sin embargo, favorecía a los sentimientos revolucionarios. Ya en los años 1920, se nota la falta de sentimiento nacional de los habitantes de la ciudad con respecto al estado de Mato Grosso. Se identificaban mucho más con el estado de São Paulo, por estar más cerca en términos geográficos.
Durante la revolución de 1932, en Três Lagoas volvería a haber lucha armada. Esta vez, sin embargo, la ciudad no acogería a las tropas del gobierno, sino que las consideraría enemigas. Tales tropas del gobierno, que luchaban contra el ejército rebelde de Três Lagoas, llegaron principalmente por el norte, estableciéndose en la región de Ribeirão Beltrão. Desde ahí marcharían hasta el Río Sucuriú, para rodear la ciudad.[20].
Dictadura Militar
En la década de 60, se inicia la construcción de la presa eléctrica de la localidad. En 1974 terminó su construcción, convirtiéndose en la presa más grande de Brasil. En la actualidad, esta presa es la tercera en tamaño del país, estando considerada como una de las más eficientes, en relación con el área anegada y la energía producida.
Su posición estratégica y su proximidad a una fuente de energía eléctrica tan importante para el país llevaron a que durante la dictadura militar, el municipio fuese considerado "Área de Seguridad Nacional" por el Decreto-Ley n.° 1105, de 20 de mayo de 1970. Los alcaldes pasaron a ser nombrados por el gobernador del estado, con la aprobación del Presidente de la República. No existía la figura del teniente alcalde, y en caso de que el puesto de alcalde estuviese vacante, lo ocuparía el presidente de la cámara municipal, hasta que se nombrara a un nuevo alcalde. En 1985, los alcaldes volvieron a ser elegidos democráticamente.
Durante la dictadura militar, los gobiernos municipales sufrieron varios cambios de rumbo debido a que su política era dirigida desde la presidencia del Estado.