Teatro en Casa
Introducción
El cine en casa o teatro en casa (home cinema) se refiere a un conjunto de equipos audiovisuales diseñados para reproducir en el hogar la calidad de sonido y vídeo de una sala de cine profesional. Estos sistemas suelen basarse en configuraciones de audio multicanal 5.1, 7.1 o superiores conocidos también como sonido envolvente, junto con pantallas o proyectores de alta definición y en el caso del audio priorizando la alta fidelidad.
El cine en casa, técnicamente, podría ser tan básico como una añadir al televisor un reproductor de vídeo y un soundbar o un grupo de altavoces. Es, por tanto, difícil especificar exactamente lo que distingue un home cinema de un televisor con sistema estéreo. Sin embargo, el cine en casa implica una verdadera experiencia de cine y por tanto una mayor calidad de sus componentes. Un sistema clásico incluiría lo siguiente:.
Algunos entusiastas del cine en casa llegan a construir una habitación dedicada solo a ello. Dicha habitación a menudo se decora para recordar un cine real, con mobiliario especial, pósters de cine o una máquina de palomitas. Estas instalaciones más avanzadas a menudo incluyen elementos de diseño acústico sofisticados, incluyendo un aislamiento de sonido. Estas instalaciones a menudo son llamadas habitaciones pantalla o sala de cine para diferenciarlas de las instalaciones sencillas.
En la actualidad, el estandar doméstico ha optado por sistemas de barras de sonido por su simplicidad. Aunque estos dispositivos ofrecen una mejora significativa frente a los altavoces integrados en televisores, carecen de los canales físicos dedicados (por ejemplo múltiples altavoces distribuidos en diferentes ubicaciones de la sala) que permiten a los sistemas especializados —como los sistemas 5.1, 7.1 o con altura usados para Dolby Atmos— proporcionar una escena sonora más precisa y envolvente.
Según un análisis especializado, “si la prioridad es la calidad de audio y una experiencia envolvente, los canales fisicos siempre serán superiores a las barras de sonido”.[2] Otra publicación especializada señala que “aunque las mejores barras de sonido pueden reproducir de forma muy inteligente lo que nuestro oído interpreta como sonido que viene de otros lugares, aún no pueden igualar el rendimiento de un paquete de altavoces real”.[3] Además, usuarios en foros de entusiastas coinciden en que, para quienes buscan una auténtica experiencia cinematográfica, los sistemas de altavoces tradicionales siguen siendo la mejor opción.[4].