Posiciones políticas
Medio ambiente
En febrero de 2015, anunció que su Gobierno adoptaría una política de tarificación del carbono, con un precio base para todo el país, dejando a cada una de las provincias establecer sus propios objetivos. Considera que esta medida permitirá avanzar en el desarrollo de la industria de arenas de alquitrán y la construcción de oleoductos, preservando el medio ambiente y la reputación de Canadá.[37].
A pesar de estas reclamaciones medioambientales, firmó un proyecto de exportación de gas de esquisto licuado por valor de 36 000 millones de dólares desde Prince Rupert. El 29 de noviembre de 2016, aprobó 2 proyectos de oleoductos desde Alberta —Trans Mountain a Vancouver, y la Línea 3 de Enbridge al Lago Superior—, pero rechazó el Northern Gateway. En 2018, cuando Kinder Morgan renunció a ampliar la capacidad del oleoducto Trans Mountain debido a la oposición, Trudeau anunció que el Gobierno compraría el oleoducto por 4500 millones de dólares. Esta decisión fue una sorpresa, ya que va en contra de sus compromisos con el Acuerdo de París. En junio de 2019, reanudará las obras de ampliación de este oleoducto, una decisión celebrada por la industria petrolera pero criticada por los ecologistas. Una vez completado, el proyecto podría generar unos 500 millones de dólares (unos 340 millones de euros) al año en ingresos fiscales adicionales. Pero también podría aumentar las emisiones de gases de efecto invernadero de Canadá en quince millones de toneladas. Al final de estos cuatro años (2016-2020), Canadá no cumplió su plan de reducir las emisiones de gases de efecto invernadero (en un 30 % para 2030), y la brecha entre las promesas y los resultados aumentó cada año.[38].
En junio de 2018, el Parlamento ratificó un proyecto de ley sobre el cobro por la contaminación de gases de efecto invernadero. Andrew Scheer, líder del Partido Conservador, se opone a esta legislación y, en los meses siguientes, basa su campaña electoral en la promesa de abolir este «impuesto sobre el carbono», a pesar de que esta medida no es un impuesto porque es fiscalmente neutra, como señalan los analistas y los principales periódicos. Varias provincias acudieron a los tribunales para que la ley fuera declarada inconstitucional.
En 2020, el Gobierno anunció la supresión del proceso de evaluación ambiental para las perforaciones petrolíferas en una amplia zona marina frente a Terranova, y luego permitió cuarenta perforaciones exploratorias en esta zona. Las subvenciones del Gobierno a los combustibles fósiles (con una media de 7100 millones de euros al año, más el dinero para Trans Mountain) han aumentado ligeramente respecto a los años Harper.[39].
En 2021, seis años después de asumir el cargo de primer ministro, Canadá tiene el peor registro entre los países del G7 en cuanto al crecimiento de las emisiones de gases de efecto invernadero desde el Acuerdo de París. Canadá es ahora el séptimo mayor emisor de CO per cápita del mundo (15.5 toneladas al año), sólo superado por países más pequeños como Catar, Kuwait y Brunéi.[39].
Reforma democrática
Está a favor de la libertad de voto de los diputados en el Parlamento, de un proceso abierto de nominación de candidaturas y de la eliminación de toda publicidad gubernamental partidista. En un debate entre los candidatos a liderar el partido se pronunció en contra de un modo de escrutinio proporcional,[40] posición denunciada por la organización Fair Vote Canadá, organismo ciudadano defensor de la reforma electoral.[41].
Reforma del Senado
Estimando que el Senado está minado por dos principales problemas: el sectarismo y el clientismo político, en enero de 2014 anunció un plan de reforma por la cual «solo los diputados elegidos a la Cámara de los Comunes serán miembros del caucus liberal nacional». Por lo tanto, los treinta y dos antiguos senadores liberales ya no son miembros del caucus. Se compromete también a «establecer un proceso público, abierto y transparente para nombrar y confirmar a los senadores [y a] solamente nombrar senadores independientes».[42].
Transparencia del gobierno
Tras el escándalo de Mike Duffy"), que puso de relieve la falta de control de gastos de los senadores, en junio de 2013, propuso un plan para publicar los gastos de viaje de los diputados, senadores y de su personal, trimestralmente en un formato que facilite la consulta y la investigación. Al mismo tiempo, anunció un proyecto de ley destinado a la apertura al público de las deliberaciones de la Oficina de Economía Interna de la Cámara de los Comunes.[43].
En junio de 2014, presentó en el Parlamento un proyecto de ley con varias enmiendas a la ley de acceso a la información. Estas enmiendas darían al Comisionado de Información el poder de ordenar al Gobierno desvelar documentos y establecer como principio general que el Gobierno debe ser «abierto por defecto» y que lo secreto debe ser solo excepción. El proyecto contemplaba la eliminación de los costes asociados a la obtención de un documento.[44] También incorporaba diversas recomendaciones formuladas por la comisionada Suzanne Legault"), un proyecto de ley que fue bien acogido en los medios de comunicación.[45][46].
El Gobierno atraviesa una crisis política en febrero y marzo de 2019, con la dimisión de varios ministros y asesores. La ministra de Justicia Jody Wilson-Raybould acusa a Justin Trudeau y a su entorno de presionarla para que intervenga en favor del grupo constructor SNC-Lavalin, implicado en escándalos de corrupción. El asesor principal del primer ministro, Gerald Butts"), renunció, al igual que la ministra de Presupuesto, Jane Philpott"), quien explicó que ya no confiaba en Trudeau.[47].
Derecho al aborto y matrimonio homosexual
Justin Trudeau ha declarado en diversas ocasiones estar a favor de la oportunidad de las mujeres a la terminación voluntaria del embarazo, una posición que ha generado una dura reacción de los grupos antiabortistas y que estuvo presente durante la campaña electoral de 2015.[48][49] En 2014 prohibió que los miembros de su partido que se opusieran a la interrupción voluntaria del embarazo pudieran ser candidatos si no se comprometían a votar a favor. Argumentó que quería un Gobierno absolutamente a favor del derecho al aborto y que «no era el rol de ningún Gobierno legislar en lo que una mujer decide hacer con el cuerpo de otro». También se ha manifestado a favor del matrimonio entre personas del mismo sexo y ha participado en varias marchas de la comunidad LGBTIQ+.[50][51].
Justin Trudeau manifestó que el derecho al aborto y el matrimonio entre personas del mismo sexo eran parte de sus «principios bases». Expresó que no podría «complacer» a los que estuvieran en contra ya que tiene que sostener sus propias ideas. Al discutir sobre estos temas con gente que considerara oponerse como principio base, dijo: «probablemente hay poco lugar para un acuerdo. Espero que haya suficiente lugar en otras cuestiones para que consideren votarme».[52].
Legalización de la marihuana
Trudeau se muestra abiertamente a favor de la marihuana. Estima que los gastos relacionados con la criminalización de la sustancia por el Gobierno de Harper (500 millones de dólares por año) son una pérdida y que la legalización implicaría la reducción de ganancias de los traficantes y del crimen organizado.[53]
Ha realizado declaraciones públicas reconociendo que él mismo ha fumado marihuana en alguna ocasión y que le ha marcado en su posición el hecho de que su hermano Michel, que murió en una avalancha, fue procesado por posesión de drogas.[54].
Política internacional
Durante su primera visita a Washington el 24 de octubre de 2013, afirmó que Canadá debía involucrarse más en la escena internacional e intervenir de manera constructiva, en particular en el conflicto palestino israelí. Considera que las antiguas misiones de mantenimiento de la paz en las que Canadá jugó un papel importante durante la Guerra Fría ya no se adaptan a las realidades del mundo de hoy, sin embargo estima que hay muchos lugares donde Canadá, debido a su historia, puede estar presente y desempeñar un papel positivo.[55] Se ha posicionado a favor de firmar el Tratado de Comercio de Armas firmado por EE. UU. y más de noventa países,[56] tratado que en 2013 el primer ministro Stephen Harper se negó a firmar.[57].
Durante la campaña electoral, Trudeau se comprometió a no participar en la coalición internacional liderada por Estados Unidos en los bombardeos contra el grupo terrorista Estado Islámico en Siria e Irak. Sí se ha posicionado a favor de ayudar a formar a las fuerzas locales para vencer al Estado Islámico sobre el terreno y aumentar la ayuda humanitaria. En la crisis de refugiados el Partido Liberal se comprometió a aceptar inmediatamente 25 000 personas provenientes de Siria y a invertir 100 millones de dólares canadienses para su acogida frente a la posición de Harper que durante la campaña electoral fue acusado de ordenar a los funcionarios interrumpir la tramitación de peticiones de asilo.[25].
En cuanto a las grandes cuestiones de política internacional, Justin Trudeau sigue los pasos de su predecesor Stephen Harper y se alinea en gran medida con la visión del presidente estadounidense Donald Trump. El Gobierno de Trudeau ha colocado a Venezuela, Siria, Rusia, Irán y Corea del Norte en lo más alto de su lista de prioridades, imitando —y apoyando— las iniciativas de la administración Trump: cumbres, sanciones, presión política y despliegue militar. Canadá se ha unido al Grupo de Lima, donde se reunieron Gobiernos americanos comprometidos con el derrocamiento del Gobierno venezolano, y ha tratado de mantener a Rusia y China fuera de las negociaciones sobre Venezuela y Corea del Norte (a pesar de que ambos países comparten frontera con Piongyang).[58].
Considera que los objetivos de ayuda al desarrollo de la ONU (0.7 % del producto interior bruto anual) son «demasiado ambiciosos». Los periodistas Matthew Gouett y Bridget Steele señalan que «la retórica de Canadá sobre el desarrollo internacional (...) no va acompañada de un compromiso financiero específico real».[58].
Trudeau mantiene la política proisraelí de su predecesor: Stephen Harper. En febrero de 2016, apoyó una moción presentada por los conservadores en la que se condenaba cualquier promoción del movimiento Boicot, Desinversiones y Sanciones (BDS).[58].
Religión
Trudeau dijo creer «en los principios comunes en todas las grandes religiones». Sin embargo, planteó su conflicto con dogmas de la Iglesia, particularmente «que alguien que no fue un sincero católico practicante no pueda ingresar al Cielo "Cielo (religión)")». Lo consideró «extraño e inaceptable». Sobre la incidencia de la religión en el Estado, consideró: «Aunque las creencias privadas tienen que ser valoradas y respetadas, son fundamentalmente ajenas al servicio público» y es sobre eso de lo que trata el liberalismo.[52].
Igualdad de género
Trudeau dijo estar «orgulloso de ser feminista». Expresó que el Partido Liberal es contundente en la defensa de los derechos de las mujeres y que son el partido de la Carta Canadiense de los Derechos y las Libertades.[59] Durante la campaña de las elecciones legislativas de 2015, se comprometió a formar un consejo de ministros paritario con igual número de hombres que de mujeres.[25] Tras jurar como primer ministro se le preguntó por qué consideraba que la paridad de sexos era importante y respondió: «Porque estamos en el año 2015».[60].