Smart Grid (Redes inteligentes)
Introducción
Contenido
Desde un contexto global, la red eléctrica inteligente (o REI; smart grid en inglés) se puede definir como la integración dinámica de los desarrollos en ingeniería eléctrica y en almacenamiento energético, y los avances de las tecnologías de la información y la comunicación (o TIC), dentro de la energía eléctrica (generación, transmisión, distribución, almacenamiento y comercialización, incluyendo las energías alternativas), permitiendo así que las áreas de coordinación de protecciones, control, instrumentación, medida, calidad y administración de energía, etc., sean concatenadas en un solo sistema de gestión, con el objetivo primordial de realizar un uso eficiente y racional de la energía eléctrica .
Al anterior concepto también se podría dar la integración de otros actores en el área de la medición y control, como lo son las fuentes de gas y el servicio de agua. Así, las redes eléctricas inteligentes entran a hacer parte de un macro-concepto de dominio territorial, como lo es el de las ciudades inteligentes (smart cities en inglés).
La red eléctrica inteligente es una forma de gestión eficiente de la electricidad que utiliza la tecnología informática para optimizar la producción y la distribución de electricidad, con el fin de equilibrar mejor la oferta y la demanda entre productores y consumidores.
En Argentina, el ENRE, a través de la Resolución N°100/2024,[1] dispuso la creación del Comité de Estudios de Redes Inteligentes que incluye los lineamientos para el desarrollo e implementación de nuevos proyectos pilotos. Entre sus funciones, está la de analizar la introducción de SMI (Sistema de Medición Inteligente) en la red de distribución de EDENOR y EDESUR así como también, anticipar cuáles serían los cambios regulatorios necesarios para una correcta implementación, lo que se haría extensivo a los recursos humanos e inversión en capacitación especializada que acompañe.[2].
Contexto
El término red inteligente se asocia a menudo con el concepto de medidores inteligentes, capaces de ofrecer una facturación detallada por franjas horarias, lo que permitiría a los consumidores no solamente elegir las mejores tarifas de entre las diferentes empresas eléctricas, sino también discernir entre las diferentes horas de consumo, lo que a su vez permitiría un mejor uso de la red. Este sistema también permitiría mapear con más precisión el consumo, y anticipar mejor las necesidades futuras a nivel más local.