Sistemas autónomos de tránsito
Introducción
El tren de tránsito autónomo o ART (Autonomous Rail Rapid Transit) es un autobús de tránsito rápido eléctrico con un sistema de guiado semiautónomo que no requiere de catenaria "Catenaria (ferrocarril)") ni rieles. Ha sido desarrollado por el Instituto Zhuzhou CRRC y fue presentado públicamente el 2 de junio de 2017 en la provincia de Hunán, China.[1][2].
Este sistema ha sido descrito por sus fabricantes como una mezcla entre un autobús y un tren o tranvía.[3] Su apariencia externa, compuesta por secciones individuales unidas por pasarelas articuladas, se asemeja a un tranvía, pero utiliza neumáticos de goma y tiene las dimensiones y la flexibilidad suficiente para moverse como un autobús articulado.
Un subtipo más reciente de este medio de transporte es el DRT (Digital Rail Rapid Transit), un autobús visualmente similar pero con un grado de automatización menor. Este sistema de navegación utiliza marcadores magnéticos codificados con información digital incrustados debajo del pavimento para funcionar como vías virtuales.[4][5].
Descripción
Un ART con tres secciones articuladas mide aproximadamente 30 metros,[6] puede viajar a una velocidad de 70 km/h y llevar a unos 300 pasajeros, mientras que un vehículo de 5 segmentos articulados tendría una capacidad máxima de 500 pasajeros.[1][7] Un modelo de 4 secciones fue presentado en 2021 que puede cargar hasta 400 pasajeros.[8] Dos vehículos pueden seguirse entre sí muy cerca sin estar conectados mecánicamente, similar a un control de tren de unidades múltiples.[9] Todo el vehículo tiene un diseño de piso bajo gracias a un bastidor espacial con paneles atornillados para soportar el peso de los pasajeros. Está construido como un vehículo bidireccional, con cabinas de conductor en cada extremo que le permiten viajar a velocidad plena en cualquier dirección.
Sensores y baterías
El vehículo está equipado con varios sensores ópticos y otros tipos de sensores que permiten al vehículo, de forma automática, seguir una ruta virtual con marcas en el pavimento.[1] También tiene un volante que permite al conductor cambiar la ruta manualmente.[10][9] Un sistema de advertencia de abandono del carril ayuda a mantener el vehículo en la trayectoria correcta y advierte automáticamente al conductor si se aleja de su posición correcta. También tiene instalado un sistema de advertencia para colisiones, que permite que el conductor mantenga una distancia de seguridad con otros vehículos. Los espejos retrovisores electrónicos funcionan con cámaras ajustables a distancia y proporcionan una vista más clara que los espejos convencionales, incluido un dispositivo de atenuación automática para reducir el resplandor.[6].