Sistema de ventilación de túneles
Introducción
Un túnel es una obra subterránea de carácter lineal que comunica dos puntos para el transporte de personas o materiales. Normalmente es artificial.
Un túnel, o puente de bajar, puede servir para peatones o ciclistas, aunque generalmente sirve para dar paso al tráfico, para vehículos de motor, para ferrocarril o para un canal. Algunos son acueductos, construidos para el transporte de agua (para consumo, para aprovechamiento hidroeléctrico o para el saneamiento). También hay túneles diseñados para servicios de comunicaciones. Incluso existen túneles para el paso de ciertas especies de animales. Algunos conectan zonas en conflicto o tienen carácter estratégico, ya que sirven como refugio como la montaña Cheyenne.
En las grandes ciudades el transporte se realiza mediante una red de túneles donde se mueve el metro "Metro (sistema de transporte)"). La posibilidad de soterrar ahorra espacio e impide el cruce al mismo nivel del tren con los peatones o los vehículos.
Historia
El origen de los túneles y de las técnicas de construcción correspondientes debe buscarse en la minería, actividad de la que hay pruebas notables ya en el neolítico, como las Cuevas de Can Tintorer") en Gavá (Cataluña, España). En la antigüedad, en Asiria, Fenicia e Israel hay algunos ejemplos de túneles que permitían las comunicaciones y favorecían la defensa de una ciudad sitiada. El Túnel de los Asmodeos"), bajo la Mezquita de la Roca de Jerusalén sería un ejemplo. Los romanos ya habían construido numerosos túneles de pequeñas dimensiones asociados a la minería, y al transporte de agua (los canales tienen una pendiente muy reducida y enseguida requieren túneles y acueductos). Un ejemplo es el túnel construido bajo la colina de Posilip") para llevar a Roma el Aqua Claudia, que fue usado durante veinte siglos.[1] Más adelante, el uso de la pólvora, permitió la excavación de secciones más importantes. Durante los siglos XVI, XVII y XVIII se hicieron muchos túneles sobre todo para permitir el transporte de bienes en canales. Por lo general se trata de túneles de sección rectangular de más de 50 m². Con la aparición del ferrocarril, y dado que éste necesita pendientes también muy estrictas, comenzaron a excavarse túneles para este nuevo medio de transporte en el . El primer túnel de ferrocarril de la península ibérica fue el de Montgat en 1848 abierto por el trazado de la vía de ferrocarril de Barcelona a Mataró.[2] Durante el , se siguen abriendo nuevos túneles para ferrocarriles, canales (ahora ya más ligados a la producción de energía eléctrica) y finalmente para carreteras.