Sistema de Construcción Modular Avanzada
Introducción
Llamamos arquitectura modular a aquella arquitectura que se caracteriza por su versatilidad, su tecnología y su rapidez. Es un sistema de producción eficaz y fácilmente controlable, acorde a las características de fabricación contemporáneas, que ofrece una reducción de plazos, un ajuste de los precios, una optimización de recursos y un cumplimiento exhaustivo y fácilmente comprobable de los requerimientos técnicos. No existen limitaciones estéticas ni de tamaño, siempre que se cumplan una serie de reglas que se incorporan desde el primer momento al proceso de diseño de los espacios. El resultado final es un producto de alta calidad, diseñado con altos estándares de eficiencia energética y en cuya fabricación se ha contribuido a un equilibrio medioambiental, ya que se controla la generación de residuos y de emisiones contaminantes.
Historia
Su uso original es como recipiente de carga para el transporte marítimo, aéreo y terrestre; sus dimensiones entonces están reguladas para facilitar su manipulación y traslado. Están fabricados principalmente de acero Cor-ten, pero existen de aluminio e incluso de madera contrachapada, reforzados con fibra de vidrio. Interiormente, están revestidos por un recubrimiento anti-humedad y el suelo es casi siempre de madera. Su vida útil como contenedor de carga es de 12 años, según regulaciones internacionales, por lo tanto, millones de unidades quedan varadas en los puertos y bodegas ocupando espacios vacíos.
Al quedar inutilizados presentaban una oportunidad única para obtener nuevas soluciones constructivas gracias a que son resistentes, auto-portantes y económicos como módulo y base estructural de un sistema constructivo. Los contenedores son entonces abundantes, auto-portantes, resistentes y económicos como módulo y base estructural de un sistema constructivo. Además son modulares, permitiendo ser ensamblados de formas diferentes.En el año 2001 la firma inglesa Urban Space Management llevó a cabo el proyecto llamado Container City I, en la zona portuaria de Londres. Este constaba de un edificio de tres pisos, que abarcaría una superficie de 445 m² destinados a satisfacer la necesidad de vivienda que existía en aquel lugar. La construcción de este edificio tan solo tardó cinco meses en desarrollarse y el 80 % del material que se utilizó para su realización era reciclado, hallando aquí una solución muy ecológica para la construcción.