Sistema De Bomba De Calor Aire Agua
Introducción
Una bomba de calor aire-agua es un sistema térmico que extrae energía del aire exterior y la transfiere al agua de un circuito hidráulico para proporcionar calefacción, refrigeración y, con frecuencia, agua caliente sanitaria (ACS). Se considera una tecnología de alta eficiencia energética[1] y un vector clave para la descarbonización de la calefacción de edificios al sustituir calderas de combustibles fósiles.
Funcionamiento
El sistema opera mediante un ciclo de compresión de vapor con cuatro elementos principales: evaporador, compresor, condensador y válvula de expansión. El calor captado del aire se eleva a una temperatura útil mediante el compresor y se cede al agua del circuito. La modulación electrónica "Modulación (telecomunicación)") (inverter) permite adaptar la potencia a la demanda, mejorando el rendimiento parcial y el confort.[2].
Rendimiento y eficiencia
El desempeño se mide mediante COP (coeficiente instantáneo) y SCOP (rendimiento estacional). En climas templados y con emisores de baja temperatura, los sistemas aire-agua alcanzan SCOP elevados y reducen el consumo anual frente a sistemas convencionales. Los rendimientos estacionales dependen de la temperatura exterior, el diseño del sistema y el control. Informes internacionales estiman un potencial sustancial de reducción de CO₂ mediante la implantación masiva de bombas de calor.[1].
Impacto ambiental y marco normativo (UE)
En la Unión Europea, las bombas de calor aire-agua se incorporan a la Directiva de Eficiencia Energética de Edificios (EPBD) como instrumento para mejorar el rendimiento del parque edificado. La revisión de 2024 refuerza objetivos de eficiencia y electrificación. El Reglamento (UE) 517/2014 sobre gases fluorados regula refrigerantes, control de fugas y requisitos de etiquetado; además, las políticas de ecodiseño y etiquetado energético fijan niveles mínimos de eficiencia.[3].