Singer Building
Introducción
El Singer Building o Singer Tower, ubicado en el cruce entre Liberty Street "Liberty Street (Manhattan)") y Broadway, en el Distrito Financiero "Distrito Financiero (Manhattan)") del Lower Manhattan, fue un rascacielos histórico de oficinas de 47 pisos terminado en 1908 que albergaba la sede de la Singer Corporation.[3] Fue el edificio más alto del mundo entre 1908 y 1909. Fue demolido en 1968, junto con el City Investing Building adyacente, donde ahora se localiza el One Liberty Plaza. Con su demolición, se convirtió en el edificio más alto jamás destruido,[4] y ocupa hoy el cuarto puesto en esta lista, detrás del Union Carbide Building "JPMorgan Chase Tower (Nueva York)").
Construcción e historia temprana
El edificio fue encargado por Frederick Bourne, jefe de la Singer Corporation, quien contrató a Ernest Flagg, un exponente del estilo arquitectónico Beaux Arts.[5] Flagg había diseñado también la sede anterior de la compañía en 561 Broadway "Broadway (Manhattan)"), entre Prince Street y Spring Street "Spring Street (Manhattan)") -actualmente el barrio de SoHo "SoHo (Nueva York)")-, que llamaban el "Little Singer Building" después de que se terminó el nuevo edificio.[6][7] Los planos fueron preparados por George W. Conable") (1866–1933).[8].
Flagg creía que los edificios de 10 o 15 plantas de alto debían ser apartados de la calle, de manera que la torre ocupase solamente una cuarta parte del terreno.[5] La base de 12 pisos del edificio ocupaba el ancho terreno colindante con la calle, mientras que la torre era relativamente estrecha. Los pisos de la torre eran cuadrados de solo 19,8 metros de lado.
El crítico en arquitectura Christopher Gray escribió en 2005 en el New York Times:.
Con 187 metros de altura, el Singer Building fue el edificio más alto del mundo desde 1908 hasta la finalización en 1909 del Metropolitan Life Tower de 213 metros, ubicado en el cruce entre la Calle 23 y la Avenida Madison, en Manhattan.[5] Antes del Singer Building, sin embargo, el Park Row Building de 30 pisos y 119 metros, completado en 1899, fue el edificio más alto de la ciudad de Nueva York, manteniendo brevemente el título de "Edificio de oficinas más alto del mundo" hasta que fue superado en 1901 por el Ayuntamiento de Filadelfia, con 167 m de altura incluyendo la estatua. La ley de urbanismo de rascacielos, promulgada en 1916 a instancias de Flagg, incorporó muchas de sus ideas para los contratiempos en edificios altos.[5].