Semiremolques
Introducción
Los semirremolques arrastrados por tractocamión carecen de ejes delanteros y en su parte trasera suelen poseer dos o tres ejes de ruedas gemelas. Solo unos pocos poseen un único eje y más raramente existen algunos de cuatro. Todo ello dependerá del volumen y peso de la carga que hayan de llevar.
Como ocultan o dificultan la visibilidad de la matrícula "Matrícula (automóviles)") y las luces posteriores del tractocamión, el remolque debe llevar una copia de la matrícula (en algunos países llevan una matrícula propia) y un juego de luces que se activan con una conexión eléctrica al vehículo remolcador.[1][2][3] A partir de cierto peso necesitan llevar un sistema de frenado propio. Así mismo, debe estar rotulado con el letrero "Carga larga" o "Exceso de dimensiones" en letras negras sobre fondo amarillo a efectos de seguridad vial. En el caso de los tráileres anchi-largos (de transporte de maquinaria pesada) debe ser escoltado detrás por un vehículo nodriza (generalmente una pickup o un camión pequeño tipo N1) rotulado con el letrero "Exceso de dimensiones" ("Anchi-larga" en Venezuela) y acompañado de banderines rojos y coctelera amarilla a modo de advertencia.
La denominación tráiler se suele utilizar en Argentina, España, Colombia y México como sinónimo de semirremolque o camión articulado, refiriéndose a los remolques arrastrados por un tracto-camión, apoyados en él a través de la llamada «quinta rueda».[4] El conjunto de este último tipo (semirremolque y tractocamión) se le conoce en Venezuela con el nombre de gandola, y el semirremolque sin la tractocamión como batea.
Tipos de semirremolques
Excepto en Norteamérica, se distingue el remolque (para transportar carga o género) de la caravana "Caravana (vehículo)") (utilizada como habitáculo humano).
Hay remolques específicos para transportar diferentes tipos de carga:[5] si llevan automóviles se denominan portautomóviles, si transportan carga que se distribuye a lo largo y lo ancho se denominan remolques de plataforma, para albergar líquidos se utilizan las cisternas, etc.
Un caso particular de remolque se utiliza en vehículos eléctricos, para aumentar su autonomía.[6] Los vehículos eléctricos, en el 90 % de los desplazamientos, son capaces hacer un servicio equivalente al de un vehículo con motor de explosión; en los recorridos más largos (viajes, vacaciones, etc.) las baterías eléctricas pueden ser insuficientes. En estos casos, se puede añadir un remolque con un motor térmico y un generador eléctrico que alimenta los motores del vehículo mediante una conexión eléctrica. La autonomía del vehículo eléctrico es entonces similar a la de uno convencional, sin apenas añadir un lastre al vehículo.