Secadoras
Introducción
La secadora de granos es una máquina agrícola que reduce la humedad de los granos cosechados a un nivel compatible con un almacenaje seguro. Este proceso se conoce generalmente como secado de los granos. Especialmente en los cultivos estivales, que se cosechan en otoño, la humedad del grano cosechado suele ser superior a la admisible para su almacenaje seguro. La secadora seca insuflando aire previamente calentado a través de los granos. Al pasar por los granos, este aire los calienta, por lo que deben ser enfriados antes de almacenarlos. Por ello las secadoras también cuentan por lo general con un sector de enfriado, usando para ello aire a temperatura de ambiente.
La extracción de la humedad implica quitar agua al grano. Por ello, el secado provoca una pérdida de peso (merma) para un mismo volumen de granos.
Humedad de los granos
La culminación del ciclo biológico de una planta anual es su madurez fisiológica, cuando produce el grano que permite su reproducción en un nuevo ciclo. En ese momento, el grano de los cereales presenta una elevada humedad, muy variable en las diferentes especies y regiones del mundo, pero que en general se halla en el orden del 30 al 60 %.[1] A partir de esa madurez fisiológica la planta se va secando, perdiendo su color verde, y la humedad de los granos se va reduciendo gradualmente, de acuerdo a la especie y las condiciones ambientales. Este proceso continúa, lentamente, si no se interrumpe, hasta llegar a una humedad de equilibro con la humedad relativa del aire. Esta humedad de equilibrio es diferente en cada especie y varía con la temperatura del grano. En general se puede decir que para granos con 15 a 20° de temperatura, se halla entre 8 y 12 % cuando la humedad relativa del aire es del 60 % y del 12 al 15 % con una humedad relativa del 80 % (los valores menores en oleaginosas y los mayores en cereales).[2].
El tiempo que se puede almacenar con seguridad un grano es inversamente proporcional a su humedad y su temperatura. De estos dos factores, el más importante es normalmente la humedad del grano. Como orientación general, en cereales se logra un almacenaje seguro con humedades entre 13 y 14 % y para oleaginosas de 8 a 12 %. Estas son también las humedades a las cuales se comercializan habitualmente los granos.[3].
La cosecha se realiza cuando el grano ha alcanzado su madurez comercial o sea cuando se puede cosechar con la cosechadora. En esta madurez la humedad generalmente es superior a la del almacenaje seguro. Esperar con la cosecha hasta llegar a una humedad que asegure un almacenaje seguro es demasiado riesgoso para los productores por los daños que se pueden dar en el cultivo y sus consiguientes pérdidas económicas. Cosechar con madurez comercial implica costos de secado y flete adicional, a cambio de disminución de riesgos.