Prohibición del asbesto/amianto
En 1991 el Banco Mundial estipuló, como política, su preferencia de no financiar la manufactura o el uso de productos que contengan asbesto.
El asbesto/amianto (en sus cinco formas anfibólicas: amosita, antofilita, actinolita, crocidolita y tremolita) está prohibido por el Convenio de Róterdam, firmado por más de cien países,[30] no sin cierta polémica con los países que todavía exportan asbesto[31] El asbesto de crisotilo es el primer producto químico que ha enfrentado una significativa oposición en la convención de Róterdam. Muchos observadores expresaron su preocupación de que esta decisión puede sentar un precedente para futuras discusiones sobre productos químicos económicamente importantes, temiendo que los intereses económicos y comerciales puedan superar preocupaciones ambientales y sanitarias. «Las objeciones de Canadá y de Rusia para enlistar los asbestos de crisotilo son vergonzosamente egoístas, protegiendo a exportadores domésticos interesados en la venta de este peligroso químico en el exterior» dijo Clifton Curtis, director del Programa Global de Productos Tóxicos de WWF. El gobierno canadiense defendió su acción, al decir «Si es agregado (a la lista), puede ser percibido por algunos países como señal de que el crisotilo es prohibido». Los productos químicos en la lista se pueden exportar solamente de un país a otro con el permiso del gobierno del estado de importación.[32].
En todo el mundo, 67 países y territorios (incluidos los de la Unión Europea por decisión de la Comisión) han prohibido el uso de amianto. Se permiten exenciones para usos menores en algunos países enumerados; sin embargo, todos los países enumerados deben haber prohibido el uso de todo tipo de asbesto.[33][34][35].
Perú
El punto inicial de la lucha por la salud frente al Asbesto en Perú se da en el año 1989 a partir del Diagnóstico Médico de cuatro casos de trabajadores afectados de asbestosis. Además, a principios de los años noventa se efectúan denuncias por violación a las leyes de salud y seguridad en el trabajo, propuestas en pliegos, cambios de puesto a afectados, controles médicos con conocimiento y entrega de los resultados a los trabajadores, localizando casos de asbestosis en diversas empresas del Perú (20 en Eternit, 4 en Frenosa, 2 en Indutex y 10 en Repsa). Esto devino en una demanda penal por delitos contra la vida y la salud promovida por el sindicato obrero. Posteriormente, en el año 2000 estudios realizados a 197 trabajadores y extrabajadores expuestos al asbesto, dio que más del 60 % sufría de Asbestosis y un 13 % presentaba signos radiológicos de la exposición, en tanto el 7 % presentó procesos obstructivos y los aparentemente sanos solo representaban un 19 %.[36].
En el 2005, la Dirección General de Salud Ambiental del Ministerio de Salud presentó un proyecto de Decreto Supremo para aprobar un reglamento de Prohibición de Asbesto en todas sus variedades y regulación de los procesos de remoción, amparándose en la Ley N.º 26842, Ley General de Salud, que en su artículo 97.º establece que cuando la importación, fabricación, transporte, almacenamiento, comercio y empleo de una sustancia o producto se considere peligroso para la salud de la población, el Estado debe establecer las medidas de protección y prevención correspondientes.[37] Sin embargo, debido a que el proyecto de reglamento se basaba en suplir un vacío legal que no especificaba al asbesto como tal, se desestimó hasta considerar la propuesta de una ley específica como base.
Finalmente, el 21 de enero del 2011 el Congreso de la República del Perú aprueba la Ley que prohíbe el asbesto anfíboles y regula el uso del asbesto crisotilo (Ley N.º 29662). Indicando que a partir del 1 de julio de 2011 estaría prohibido la posesión, elaboración, exportación, importación, distribución, manufactura y cesión de todas las variedades de fibras de asbesto anfíboles, regulando la producción, comercialización y uso del asbesto crisotilo en todo el territorio nacional por ser cancerígenos.[38][39].
Sin embargo, recién en el año 2014 el Congreso de la República declaró y aprobó el reglamento de la ley para entrar en operación mediante el Decreto Supremo N.º 028-2014-SA.[35].
Colombia
La plenaria de la Cámara de Representantes de Colombia aprobó en último debate, el 11 de junio de 2019, la prohibición del uso de este material en el territorio nacional a partir del 1 de enero de 2021.[40].
La plenaria del Senado de Colombia aprobó en último debate, el 17 de junio de 2019, la conciliación del proyecto de ley que prohíbe desde la explotación hasta la exportación del asbesto en el país a partir del 1 de enero de 2021.[41].
La Presidencia de Colombia sanciona el 11 de julio de 2019, la Ley que prohíbe el uso del asbesto en Colombia desde el 1 de enero de 2021.[42].
Chile
En la década de 1940 la primera empresa en fabricar materiales de construcción con asbesto fue Pizarreño, cual fue la única empresa chilena fabricante de materiales de construcción dedicada a fabricar y vender techos de fibrocemento con ese nocivo material. Años después y tras las constantes contaminaciones, daño a la salud y muertes causadas por el asbesto, los vecinos de la Villa Pizarreño ubicado en la comuna de Maipú "Maipú (Chile)"), el sindicato de la misma empresa y exfuncionarios demandaron a la empresa por no hacerse responsables de no brindar equipos de seguridad para manipular el peligroso material. A ello cabe agregar los ocultamientos de los exámenes de los trabajadores falsificando diagnósticos para evitar demandas y los daños directos e indirectos, los cuales pusieron alerta a las autoridades en Chile, incluso con reportajes emitidos en Medios de comunicación en Chile, denunciaron los severos daños causados por el asbesto por parte de Pizarreño que dejaron en manos del Poder Judicial de Chile.
En 2001 el exfuncionario de la misma empresa, Eduardo Miño, se quemó a lo bonzo al frente del Palacio de La Moneda en señal de protesta por los afectados por Pizarreño,[43] lo que obligó al gobierno de Ricardo Lagos crear una ley para prohibir el uso de asbesto en materiales de construcción, lo que fue posible por la votación unánime de las cámaras del Congreso Nacional de Chile.[44].
Estados Unidos
Debido a la peligrosidad del material, en Estados Unidos la manipulación del asbesto corre habitualmente a cargo de trabajadores muy especializados con salarios que rondan entre 24$ y 55$ la hora, entre 53 000$ a 123 000$ anuales (2016).[45].
La EPA establece que la eliminación de cualquier residuo de asbesto debe hacerse mediante métodos muy cuidadosos. En caso de que esto no ocurra, la EPA tiene jurisdicción federal (como el FBI) y las penas que resultan de ello tienen categoría de delito grave.
La incidencia judicial de las demandas de responsabilidad en Estados Unidos llevó a la quiebra de las principales empresas productoras, algunas se declararon insolventes en virtud del llamado «Epígrafe 11», relativo a la quiebra financiera, por la cual un Tribunal puede aprobar la reorganización de la deuda mientras la compañía sigue operando. El costo global de la cobertura de las víctimas de estas afecciones es tan elevado que desequilibra peligrosamente los regímenes de indemnización de enfermedades profesionales.
En Estados Unidos, casi cincuenta mil personas por año presentan una denuncia a causa de enfermedades provocadas por el amianto. Las empresas aseguradoras estadounidenses gastaron 21 600 millones de dólares en estas enfermedades hasta el año 2000. Además, las empresas acusadas debieron desembolsar 32 000 millones de dólares. Las solicitudes de indemnización podrían alcanzar los 260 000 millones de dólares en EE. UU.[46].
El asbesto volvió a ser tema de polémica tras los atentados del World Trade Center "World Trade Center (1973-2001)") en Nueva York del 11 de septiembre de 2001, en los que, tras el derrumbe de los edificios, se liberaron varias decenas de miles de kilogramos de este material pulverizado a la atmósfera.
Europa
Los gobiernos francés y alemán destinan, cada uno, más de mil millones de euros por año a la indemnización de enfermedades derivadas del amianto.[46].
La propia Comisión Europea habla de una epidemia de 500 000 muertes en los próximos años, una cantidad 10 veces superior a la de accidentes de trabajo.[47].
Se estima que el cáncer por exposición al amianto provocará más de 200 000 muertes durante la próxima década en el Reino Unido.[48].
El 4 de mayo de 1999, la Comisión Técnica del Parlamento Europeo[49] aprobó la prohibición de uso de cualquier tipo de amianto a partir del 1 de enero de 2005 para aquellos países que todavía no lo prohibieron, y en el año 2006 las instituciones europeas iniciaron una campaña contra el amianto bajo el expresivo lema: «¡El amianto es mortal!».
En virtud de una directiva "Directiva (derecho de la Unión Europea)") de la Comisión Europea, todos los Estados de la Unión han debido prohibir la comercialización y el uso de cualquier tipo de asbesto.
España
En España comienza a utilizarse sin ningún control a partir de los años cuarenta,[50] con el nivel de uso más alto en la década de los setenta tras el despegue industrial, continuando su empleo en actividades muy concretas hasta el año 2001, año en que se prohíbe totalmente su utilización.
La mayoría de edificios construidos en España entre 1965 y 1984 contienen amianto, bien en sus elementos de construcción o bien en sus instalaciones, siendo el 2001 la fecha a partir de la cual se puede descartar totalmente el contenido de amianto en un material producido en España. Algunos expertos estiman que los ciudadanos de España viven entre tres millones de toneladas de amianto. Numerosas empresas introdujeron en España productos realizados con amianto[51].
Los casos de cáncer de pulmón relacionados con la exposición al amianto, denominado MPM (mesotelioma pleural maligno")), aumentarán en España hasta el medio millar al año, a partir de 2015; actualmente se registran en España entre 250 y 300 casos anuales de MPM, un tipo de cáncer de extrema mortalidad, que en un 85 % de los casos se vincula a la exposición laboral al amianto y frente al que, hasta ahora, no existía ningún tratamiento farmacológico pese a que sólo un 5 % de los afectados son susceptibles de ser intervenidos quirúrgicamente.[52].
Actualmente, debido al excesivo tiempo que tarda el cáncer en manifestarse, los fallecimientos se deben a personas que trabajaron con este material hace décadas en industrias de fundición, navales..., en algunas zonas industriales como Ferrol (Galicia),[53] Oviedo (Asturias)[54] siendo Cartagena[55] la ciudad de España con mayor incidencia de Mesoteliomas,[56] y ciertas zonas del País Vasco, donde el incremento de cáncer se ha disparado en los últimos años, siendo superior a la media nacional, aumentándose cada año el número de casos en los que se reconoce la incidencia del amianto en el desarrollo del cáncer.[57][58][59][60] Judicialmente se empiezan a reconocer ciertos derechos a los afectados y a los familiares de los fallecidos.[61].
La regulación en España relacionada con el amianto se inició ya en 1940 y desde 1947 era obligatorio para las empresas realizar controles de los niveles de exposición de los trabajadores al amianto. La normativa básica es el Reglamento sobre trabajos con riesgo de amianto, aprobada por una orden ministerial en 1984, que se complementa posteriormente con normas complementarias y algunas modificaciones.
De acuerdo con el R.D. 363/1995, relativo a notificación de sustancias nuevas y clasificación, envasado y etiquetado de sustancias peligrosas, el amianto está incluido en la lista armonizada contenida en el anexo I y clasificado como tóxico y cancerígeno de categoría 1 y tiene asignadas las frases R y S siguientes:.
En diciembre de 2001 España se adelantaba mediante la Orden Ministerial de 7 de diciembre de 2001 al plazo máximo previsto hasta 2005 por la UE, para prohibir la comercialización y utilización de crisotilo (amianto blanco) que era el único tipo que todavía seguía siendo utilizado en España, sobre todo en la forma de fibrocemento o uralita, puesto que otras variedades como el «amianto azul» y el «amianto marrón», fueron prohibidas en España en 1984 y 1993, respectivamente.
República Dominicana
Según varios estudios de la OMS y de convenios internacionales que urgen a evitar la producción del asbesto, destacó que este país es uno de los seis en Latinoamérica que han vetado este material natural, altamente cancerígeno y que también afecta al medioambiente.[63].
En República Dominicana, la legislación en materia de seguridad y salud en el trabajo no dispone de una norma específica mediante la cual se regule la protección de la seguridad y salud de los trabajadores frente a los riesgos derivados de la exposición al amianto.
La razón de ello es que el tratamiento preventivo de la gestión del amianto viene enmarcada dentro de las obligaciones aplicables a los productos químicos en general, dentro de la Parte 3 del Título I de la Resolución n.º 04/2007, del 30 de enero de 2007, por la que se establecen las Condiciones Generales y Particulares de Seguridad y Salud en el Trabajo.
Ahora bien, dentro del apartado relativo a la gestión preventiva de los agentes químicos en general, se encuentran disposiciones que hacen referencia explícita al amianto, viniendo reguladas en el punto 3.2.8 de la Parte 3 del Título II de la Resolución. En este apartado se establecen los valores límites de exposición laboral al amianto, siendo éstos:.
La norma también dispone una serie de prohibiciones en cuanto al uso del amianto. Queda prohibida la utilización de cualquier variedad de amianto por medio de proyección, especialmente por atomización, así como toda actividad que implique la incorporación de materiales de aislamiento o de insonorización de baja densidad (inferior a 1 g/cm³) que contengan amianto. También se prohíbe la utilización de la variedad crocidolita o amianto azul.[64].
Actuales países exportadores e importadores
Hacia 1900, la cantidad extraída en el mundo era de alrededor de 30 000 toneladas anuales. La explotación de amianto aumentó constantemente hasta alcanzar un pico en 1975, año en que se extrajeron casi cinco millones de toneladas. Tras los escándalos en 1995 bajó a tres millones de toneladas.
Hoy día países como Canadá y Zimbabue (que son los dos mayores exportadores), así como también China, Rusia, Perú y Brasil,[65][66] siguen comerciando y enviando asbesto a otras partes del mundo, siendo sus trabajadores afectados por las enfermedades que provoca.
Pese a que Canadá fue uno de los primeros países en prohibir la manipulación del amianto con una severa regulación, en la actualidad es uno de los principales exportadores a países que inician su desarrollo y en los que no existe legislación restrictiva de estos productos como India y sus respectivos mercados y zonas de influencia. Dicha actitud ha generado numerosas protestas internacionales.[67].
Otros países desarrollados llevan también a reciclar su asbesto a países en vías de desarrollo[68].