Riesgos Biológicos
Introducción
Un agente biológico o bioagente es un organismo, como una bacteria, virus, parásito, hongo, etc., una toxina con la capacidad de afectar de manera adversa la salud de los humanos en diversos modos.[1] Los agentes biológicos pueden ser utilizados como un tipo de arma con el propósito de generar daños a la población mundial en la llamada guerra biológica, además de ser el elemento principal en el bioterrorismo.[2].
Los daños a la salud comprenden desde las reacciones alérgicas leves hasta situaciones médicas graves que en algunos casos llevan a la muerte. La mayoría de los organismos considerados agentes biológicos se encuentran presentes en el medio ambiente, en el agua, vegetación, tierra y animales.[2] Debido a su rápida reproducción y los escasos recursos necesarios para su supervivencia, representan un riesgo potencial en muchas ocupaciones y actividades.
La Convención sobre Armas Biológicas o BWC (por sus siglas en inglés: Biological Weapons Convention) es un tratado internacional que prohíbe el uso, distribución o el almacenaje de agente biológicos o toxinas. Firmada en abril de 1972 y en vigor desde marzo de 1975, tiene la participación de 176 estados a nivel internacional y es considerado como un complemento de los Convenios de Ginebra de 1925. A pesar de la gran participación de la comunidad internacional, las armas biológicos siguen siendo materia de investigación.
Clasificación
Letalidad
El programa de guerra biológica de los Estados Unidos (1943-1969) creó un listado que clasificaba los agentes biológicos y toxinas entre «agentes letales», como Bacillus anthracis, Francisella tularensis o la botulina, y «agentes incapacitantes» como Brucella suis"), Coxiella burnetii, el virus de la encefalitis equina venezolana y la enterotoxina estafilocócica B").[3].
Regulación
Estados Unidos promulgó en 1997 una ley que listaba agentes biológicos «con potencial de ser una severa amenaza a la salud pública y a la seguridad de la población». Tanto el Departamento de Salud y Servicios Humanos de los Estados Unidos como el Departamento de Agricultura de los Estados Unidos se encargan de controlar la distribución, posesión y/o producción de estos agentes.[4].