Cobertura de las transacciones
Las empresas con exposición a riesgo cambiario pueden utilizar varias estrategias de cobertura para reducir aquel riesgo. La exposición de las transacciones puede ser reducida ya sea con el uso de mercados monetarios, derivados de cambio de divisa —como contratos adelantados, opciones financieras, contratos de futuros, e intercambios "Swap (finanzas)") o técnicas operacionales como facturación moneda, dirigiendo y retrasando recibos y pagos y compensando la exposición.[17] Cada estrategia de cobertura viene con sus beneficios propios, lo que puede hacer a alguna más adecuada que otra, dependiendo de la naturaleza del negocio y los riesgos que éste pueda encontrar.
Los contratos adelantados y los contratos de futuros sirven para propósitos similares: ambos permiten transacciones que tiene lugar en el futuro —para un precio especificado a un tipo de cambio especificado- compensando fluctuaciones de intercambio adversas. Los contratos adelantados son más flexibles, en cierta medida, porque pueden ser personalizados para transacciones específicas, mientras que los futuros tienen cantidades estándares y están basados en ciertos activos o mercancías seguras, como por ejemplo otras monedas. Como los futuros sólo están disponibles para ciertas monedas y por períodos de tiempo determinados, pueden no mitigar el riesgo enteramente, porque hay siempre la posibilidad que los tipos de cambio se modifiquen a favor. Aun así, la estandarización de futuros puede ser una razón por la que son atractivos: están bien regulados y se negocian sólo en intercambios.[18].
Dos métodos populares y económicos que las compañías pueden utilizar para minimizar las pérdidas potenciales es la cobertura con opciones y los contratos adelantados. Si una compañía decide adquirir una opción de prórroga, es posible fijar un índice "en el peor de los casos" para la transacción. Si la opción expira y queda fuera de su capacidad financiera, la compañía puede ejecutar la transacción en el mercado abierto en un índice favorable. Si una compañía decide cancelar un contrato adelantado, determinará un tipo de cambio específico para una fecha dada en el futuro.[19][20].
La facturación de moneda se refiere a la práctica de facturar transacciones en la moneda que beneficia a la empresa. Es importante de notar que esto no necesariamente elimina el riesgo cambiario, sino que más bien mueve su carga de una parte a otra. Una empresa puede facturar sus importaciones de otro país en su moneda local, lo cual trasladaría el riesgo al exportador y lejos de sí misma. Esta técnica puede no ser tan sencilla como suena; si la moneda del exportador es más volátil que del importador, la empresa podría desear evitar facturar en aquella moneda. Si tanto el importador como el exportador quieren evitar el uso de sus propias monedas, es también bastante común conducir el intercambio utilizando una tercera moneda más estable.[21].
Si una empresa apunta a adelantar (leading) o retrasar (lagging) sus pagos para cubrirse, debe llevarlo a cabo con grandes precauciones. Adelantar o retrasar los pagos se refiere al movimiento de ingresos y egresos de dinero ya sea hacia atrás o adelante en tiempo. Por ejemplo, si una empresa tiene que pagar una suma grande en tres meses pero también espera para recibir una cantidad similar de otra transacción, puede mover la fecha de recepción de la suma para la hacerla coincidir con el pago. Este retraso sería denominado pago retrasado. Si la fecha de recepción fuera desplazada hacia adelante, esto sería denominado pago adelantado.[22].
Otro método para reducir riesgo de exposición de la transacción es la cobertura natural (exposiciones de intercambio de monedas neta), la cual es una forma eficaz de cobertura porque reduzce el margen que está tomado por los bancos cuando se intercambian monedas en los negocios. Y es una forma de cobertura que es fácil de entender. Para aplicar las exposiciones de intercambio de monedas neta (netting), habrá un requisito de aproximación sistemática, así como una apariencia de tiempo real en la exposición y una plataforma para iniciar el proceso, el cual, junto con la incertidumbre del tipo de cambio en moneda extranjera, puede hacer el procedimiento parezca más difícil. Tener un plan alternativo, como cuentas en moneda extranjera, será útil en este proceso. Las compañías que manejan ingresos y egresos en la misma moneda experimentarán buenos resultados y una reducción del riesgo por calcular la red de ingresos y egresos, usando balances contables en moneda extranjera que pagarán en parte o totalmente ciertos riesgos.[23].
Cobertura de traducción
La exposición de traducción es en gran parte dependiente de los métodos de traducción requeridos por los estándares de contabilidad del país de origen. Por ejemplo, la Dirección Federal de Estándares Contables de los Estados Unidos especifica cuándo y dónde utilizar determinados métodos. Las empresas pueden administrar la exposición de traducción realizando una hoja de balance de cobertura, puesto que el riesgo de traducción surge de discrepancias entre activos y pasivos sólo por diferencias de tipo de cambio. Siguiendo esta lógica, una empresa podría adquirir una cantidad apropiada de activos o pasivos para equilibrar cualquier discrepancia excepcional. Derivados de moneda extranjera también pueden usarse como cobertura contra el riesgo traducción.[17].
Una técnica común de cobertura del riesgo de traducción se llama cobertura de hoja balance, la cual implica especular en el mercado adelantado con la esperanza de que ocurrirá un beneficio de dinero para campensar una pérdida no dineraria sino de traducción.[24] Esto requiere una cantidad igual de activos y pasivos en moneda extranjera expuestos en la hoja de balance consolidado. Si esto se consegue para cada moneda extranjera, la exposición de traducción neta será cero. Un variación en los tipos de cambio modificará el valor de los pasivos expuestos en un grado igual pero opuesto al cambio en el valor de los activos.
Las compañías también pueden intentar cubrirse del riesgo de traducción adquiriendo intercambios de moneda o contratos de futuros. Las compañías pueden también solicitar a los clientes pagar en la moneda local de la compañía, por lo cual el riesgo se transfiere al cliente.
Estrategias distintas de la cobertura financiera
Las empresas pueden adoptar estrategias distintas de la cobertura financiera para gestionar su exposición económica u operativa. Esto se logra seleccionando cuidadosamente los sitios de producción, teniendo en mente bajar los costos, ya sea utilizando una política de fuentes de suministros flexible, diversificando su mercado de exportación a través de un número más grande de países o implementando una fuerte actividad de búsqueda y desarrollo y diferenciando sus productos en busca de menor exposición del riesgo cambiario.[17].
Poniendo más esfuerzo en investigar métodos alternativos de producción y desarrollo, es posible que una empresa puede descubrir más maneras de producir resultados localmente en lugar de confiar en beneficios a través de la exportación que la expondría al riesgo cambiario. Prestando atención a las fluctuaciones de moneda alrededor del mundo, las empresas pueden reubicar ventajosamente su producción a otros países. Para que esta estrategia sea eficaz, el nuevo lugar tiene que tener costos de producción más bajos. Hay muchos factores que una empresa tiene que considerar antes de reubicarse, como la estabilidad política y económica de la nación extranjera.[22].