Riesgo de Explosión
Introducción
Se define como atmósfera explosiva a la mezcla con el aire, en condiciones atmosféricas normales, de sustancias inflamables en forma de gases, vapores "Vapor (estado)"), nieblas o polvos, en la que, tras una ignición, la combustión se propaga a la totalidad de la mezcla no quemada.
Ley española para prevenir la atmósfera explosiva
En España, la Ley 31/1995 de 8 de noviembre de Prevención de Riesgos Laborales,[1] determina el cuerpo básico de garantías y responsabilidades preciso para establecer un adecuado nivel de protección de la salud de los trabajadores frente a los riesgos derivados de las condiciones de trabajo.
Como desarrollo de la ley de Prevención de Riesgos Laborales se dictó el Real Decreto 681/2003, de 12 de junio, sobre la protección de la salud y la seguridad de los trabajadores expuestos a los riesgos derivados de atmósferas explosivas en el lugar de trabajo.[2]
Este Real Decreto indica la normativa destinada a garantizar la protección de los trabajadores contra los riesgos derivados de atmósferas explosivas en el lugar de trabajo. En el mismo sentido, en el ámbito de la Unión Europea se dictó la Directiva 1999/92/CE del Parlamento Europeo y del Consejo, de 16 de diciembre de 1999.[3].
Directiva ATEX
Las Directiva ATEX no es un precepto, más es constantemente revisada y actualizada por una comisión de la Unión Europea encargada de especificar los lineamientos a cumplir por cada uno de los involucrados en los procesos de alto riesgo. Se divide en dos variantes:.
La directiva se aplica en Europa a través de cada una de las autoridades nacionales que traspasan sus disposiciones en su legislación, y tiene diferente efectos para cada nación, por lo tanto, los Estados miembros y otros que soliciten estos requisitos son directamente responsables de su aplicación y ejecución, así como, por ejemplo, la gestión de los organismos notificados.[5].
La directiva ATEX incluye disposiciones nacionales que se aplican directamente a los fabricantes, es por ello que estos deben discutir cualquier problema con los puntos de contacto en la materia.