Revisión de patios ferroviarios antiguos
Introducción
En el ámbito ferroviario, el término cochera se utiliza de forma genérica para denominar a cualquier tipo de edificación en la que se puede alojar el material rodante por distintos motivos. Cuando la función de las cocheras es la reparación y el mantenimiento de las locomotoras, entonces se habla de depósitos de locomotoras o de depósitos de mantenimiento de tracción. Originalmente se los conocía como "tinglados" "Tinglado (cobertizo)") o simplemente "cobertizos". Pueden incluir instalaciones para lavado exterior y limpieza interior, reabastecimiento de combustible y agua, lubricado y engrasado y, en la época de las locomotoras de vapor, para la eliminación de las cenizas. También pueden contener talleres para las reparaciones y el mantenimiento diarios, aunque las revisiones importantes del material rodante por lo general se llevan a cabo en centros especializados, conocidos como talleres ferroviarios.
Cobertizos de máquinas en la era del vapor
Contenido
Los cobertizos de máquinas se podían encontrar en muchos pueblos y ciudades, así como en zonas rurales. Fueron construidos por las empresas ferroviarias para dar alojamiento a sus locomotoras que prestaban sus servicios de trenes locales. Cada depósito de máquinas tendría una asignación de locomotoras en consonancia con las funciones desempeñadas desde ese depósito. La mayoría de ellos tenían una combinación de locomotoras de pasajeros, carga y maniobras, pero en algunos de ellos, como el de Mexborough, predominaban las locomotoras de mercancías que reflejaban la naturaleza industrial de la zona del sur de Yorkshire. Otros, como las cocheras de locomotoras de Kings Cross en Londres, atendían sobre todo a las locomotoras empleadas en los trenes de pasajeros.
Por entonces, la mayoría de los depósitos disponía de alguna locomotora de maniobras. Normalmente, eran locomotoras tanque de configuración 0-4-0T o 0-6-0T empleadas para componer trenes, y se podían encontrar en patios de mercancías, apartaderos de vagones, depósitos de mercancías y muelles.
Muchas grandes plantas industriales conectadas con el ferrocarril también tenían cobertizos de máquinas para alojar y mantener sus propias locomotoras de maniobras.