Revisión de modillones
Introducción
El castillo de Belalcázar es una fortificación medieval situada en el municipio español de Belalcázar, en la provincia de Córdoba "Provincia de Córdoba (España)"). También se le conoce como castillo de Gahete o castillo de Gafiq, por ser estos los antiguos topónimos utilizados para referirse a la localidad.
La fortaleza se trata de una construcción de estilo gótico-militar, cuya construcción se inició en la segunda mitad del siglo .[1] Durante muchos años sirvió también como residencia de los condes de Belalcázar, debido a lo cual en el siglo siglo se realizaron ampliaciones y se añadió un palacio renacentista. El complejo se alza sobre un pequeño montículo cercano a la localidad de Belalcázar, estando en una ubicación estratégica. Con una altura de 47 metros en su torre del homenaje, de estilo renacentista, se trata del castillo más alto de toda la península ibérica.[2].
El conjunto monumental fue declarado como Bien de Interés Cultural "Bien de Interés Cultural (España)") en 1985.
Historia
Orígenes y construcción
El Castillo de Belalcázar está ubicado en un característico paraje serrano al norte de la población, en un promontorio artificial fruto del asentamiento de numerosas culturas precedentes. En el mismo lugar sobre el cual se levanta el castillo actual habría existido una fortaleza romana,[3] continuada luego en época musulmana. Existe constancia documental de la existencia de un castillo en esta zona en 1242, según consta en un privilegio del rey Fernando III.[4] Dentro de este recinto, y en lo más elevado del montículo, durante la segunda mitad del siglo se construyó el «Bello Alcázar» que acabaría dando nombre a la villa. En 1444 el rey castellano Juan II había otorgado a Gutierre de Sotomayor, maestre de la Orden de Alcántara, las tierras de lo que entonces era conocido como «Gahete».[5].
La construcción del castillo fue iniciada con el objetivo de convertirse en la residencia de los condes de Belalcázar. La fortaleza, de excelente cantería de granito, ofrece una disposición cuadrangular, con altos y robustos muros que aparecen jalonados por ocho torres prismáticas, en correspondencia con el centro cada uno de los flancos y las esquinas. Tanto los lienzos de muralla como las torres, se enriquecen en su coronamiento con una apretada línea de modillones que, obviamente, embellecen la imagen del conjunto.