Historia
Viaje inaugural y primeros años
El primer viaje de prueba fue programado para el 14 de mayo de 1936 y después, su viaje inaugural, cubriendo la ruta entre Southampton y Nueva York, fue programado para el 27 de mayo. En dicho viaje, estuvo comandado por el capitán Sir Edgar T. Britten, navegando a altas velocidades durante la mayor parte de su primer viaje hacia EE. UU., hasta que, en el último día de ruta, el mal tiempo reinante lo obligó a reducir su velocidad, lo cual le impidió batir el récord impuesto anteriormente por el Normandie, pese a lo que se creía entonces.
Tras regresar de Nueva York, el Queen Mary permaneció en dique seco durante el mes de julio para someterse a modificaciones, en las que sus turbinas fueron reajustadas, así como los ejes de sus cuatro hélices "Hélice (dispositivo)"). Al reincorporarse al servicio regular en el Atlántico, el buque logró superar el récord de velocidad y arrebatarle la Banda Azul a su rival francés con una velocidad media de 30,99 nudos (57,39 km/h) hacia Norteamérica y 31,69 nudos en dirección a Gran Bretaña.[18].
En mayo de 1937, tras llevar solo un año en servicio, el Queen Mary había transportado a un total de 56 895 pasajeros. En agosto de 1938, consiguió recapturar la Banda Azul, la cual había recuperado el Normandie durante el año anterior. Tras conseguir el premio por segunda vez, el buque estableció un nuevo récord de velocidad en las rutas transoceánicas en sentido este y oeste, lo que le permitió conservar la distinción del barco más rápido del mundo, hasta que el SS United States entró en servicio en 1952.[19].
Segunda Guerra Mundial
El 30 de agosto de 1939, con el estallido de la Segunda Guerra Mundial, el buque realizó su último viaje comercial, zarpando de Southampton con rumbo a Nueva York, transportando 44 millones de dólares en lingotes de oro y 2552 pasajeros, entre los que se encontraba el actor Bob Hope y su esposa, Dolores Hope. El navío permaneció amarrado en el puerto neoyorquino hasta finales de año, mientras se decidía el papel que desempeñaría durante el conflicto.
El 7 de marzo de 1940, se unió a su recién terminada nave gemela, el RMS Queen Elizabeth*,* en compañía del segundo Mauretania "RMS Mauretania (1938)") y del Normandie, que atracaron en Nueva York para comenzar a cumplir sus funciones militares. El 21 de marzo de 1941, el Queen Mary zarpó con destino a Ciudad del Cabo y Sídney donde se realizarían los trabajos de conversión para transformarlo en buque para el transporte de tropas. Los lujosos decorados fueron retirados y en su lugar se instalaron literas "Litera (mueble)") para alojar a los soldados. Se instalaron también piezas de artillería de pequeño calibre, confiándose en su velocidad como arma principal de defensa.
Su primera misión como transporte de tropas tuvo lugar el 4 de mayo de ese año, cuando transportó 5000 efectivos australianos a y de ahí zarpó a Singapur el 16 de junio. Tras someterse a una revisión rutinaria, pasó el resto del año transportando tropas entre Sídney y la India. El barco entró a dique seco en febrero de 1941 y luego continuó transportando tropas entre Singapur y Suez hasta noviembre de ese año. Debido a que las aguas se ponían muy peligrosas por la amenaza japonesa en el Pacífico y Oriente Medio, fue enviado a Boston para iniciar operaciones en el Atlántico. Nuevamente entró a dique seco, aumentada su capacidad hasta 8500 efectivos y repotenciada su con armas de mayor calibre y mayor número de . Sin embargo, los planes fueron cambiados y nuevamente fue enviado a Australia.
En julio de 1942 regresó a Nueva York y en los meses posteriores fue llevado a Clyde y Suez volviendo con un contingente de prisioneros alemanes. Tras ser equipado con nuevas modificaciones, el 2 de agosto de ese mismo año, comenzó a transportar entre 10 000 y 15 000 hombres por travesía.
El 2 de octubre de 1942, aproximándose al río Clyde, el Queen Mary precisó de escolta, misión que fue encargada al crucero antiaéreo HMS Curacoa "HMS Curacoa (D41)"), en compañía de 6 destructores. El Queen Mary navegaba a 28 nudos en zig-zag como medida antisubmarina, escoltado muy de cerca por el Curacoa, que navegaba en línea recta y a tan solo 26 nudos, cuando el transatlántico lo sobrepasó, ambos rumbos coincidieron en algún punto, conllevando a una colisión inevitable.
La proa del Queen Mary tocó la popa del Curacoa cerca del palo de mesana y le abrió un profundo agujero que inundó la sala de máquinas, partiéndolo en dos y hundiéndose rápidamente. De los 430 tripulantes del crucero, solo pudieron rescatarse a 101. No obstante, el Queen Mary, con daños en su proa bajo la línea de flotación, pudo continuar su travesía hasta Clyde reduciendo su velocidad a 10 nudos. Se desató una batalla legal entre la y el , terminando en un empate al establecerse que hubo responsabilidad compartida entre los capitanes de ambas naves.
Desde octubre hasta diciembre de 1942, el buque permaneció en Boston para someterse a reparaciones y, después, regresó a Clyde. El 23 de diciembre zarpó para Ciudad del Cabo, Suez y Sídney transportando tropas británicas a Oriente Medio y tropas australianas de regreso a casa. Regresó a aguas estadounidenses en abril de 1943 atracando en el puerto de Nueva York en el mes de mayo. A partir de entonces su misión fue transportar tropas americanas durante lo que restó del conflicto, en especial moviendo divisiones desde Europa hacia el Pacífico.
A fines de diciembre de 1942, estando a 1.126 km de Escocia y transportando 11.339 pasajeros entre tropa y tripulantes, una ola gigante de 28 m de altura golpeó de lleno al Queen Mary haciendo que el buque escorara brevemente hasta 52°.[20][21].
Terminada la contienda, continuó repatriando soldados estadounidenses, junto a sus novias y flamantes esposas, de regreso a su país hasta el 3 de mayo de 1946, cuando fue transferido a la ruta entre el Reino Unido y Halifax para conducir a las familias de soldados canadienses de regreso a casa, misión que se extendió hasta septiembre de ese mismo año.
Finalmente, el 27 de septiembre, el Queen Mary fue devuelto a la Cunard White Star Line, tras haber recorrido 600 000 millas y transportado a más de 800 000 personas durante la guerra.
Carrera posterior
Tras ser devuelto a sus propietarios, el Queen Mary fue llevado a Southampton, donde fue rehabilitado y reequipado nuevamente como transatlántico de línea. Durante los trabajos de restauración, se instalaron turbinas nuevas y se sustituyeron los sistemas de navegación y aire acondicionado. La capacidad de pasajeros fue modificada para alojar a un total de 711 personas en primera clase y 1284 en clase turista. El primer viaje comercial tras la II Guerra Mundial tuvo lugar el 31 de julio de 1947, cubriendo la ruta original entre Southampton y Nueva York. Sin embargo, antes de finalizar el año, el barco se vio envuelto en un nuevo incidente, cuando embarrancó cerca de (Francia).
En diciembre de 1949, la Cunard White Star fue disuelta y volvió a ser la Cunard Line, ya que esta última había adquirido el 38 % de la compañía que le pertenecía a la White Star Line, absorbiendo definitivamente a dicha empresa.
A lo largo de la década de 1950, el Queen Mary y su gemelo, el Queen Elizabeth, se convirtieron en una importante fuente generadora de ingresos para la Cunard, que se logró situar en muy buena posición en la . En 1952, comenzó a surgir una nueva competencia, cuando el nuevo transatlántico estadounidense SS United States se hizo con la Banda Azul tras superar el récord de velocidad del Queen Mary, cruzando el Atlántico a una velocidad de 35,59 nudos (65,9 km/h), siendo 4,6 nudos (8,51 km/h) más rápido que el navío de Cunard.
Últimos años en servicio
A finales de los años 1950, nuevos problemas financieros comenzaron a afectar a las operaciones de la compañía, como consecuencia del cada vez más creciente transporte aéreo.
Durante 1958, el Queen Mary fue enviado a dique seco para someterse a un mantenimiento rutinario. Sin embargo, para entonces ya existían serias dudas sobre su futuro;[22] aunque todavía, junto con el Queen Elizabeth, tenía un promedio de más de 1000 pasajeros por viaje,[23] el declive del transporte marítimo hacía cada vez más difícil afrontar su mantenimiento, a medida que sus costes de operación iban aumentando.[24].
A principios de los años 1960, Cunard reacondicionó ambos buques con la intención de destinarlos al servicio de cruceros, en un intento de ganar rentabilidad. En este contexto, en diciembre de 1963, el Queen Mary fue asignado a la ruta de cruceros con destino a las Islas Canarias, travesía que realizó hasta 1965. En ese mismo año, la empresa había puesto a toda su flota en servicio, con el objetivo de financiar la construcción del RMS Queen Elizabeth 2, un transatlántico más pequeño y económico que reemplazara a los antiguos Queens.
En mayo de 1966, no obstante, la Cunard Line se enfrentó a una huelga laboral que le costó 4 000 000 £ y selló el destino del barco. Realizó su último crucero el 16 de septiembre de 1967, tras el cual, Cunard anunció la venta de la nave a la ciudad de Long Beach "Long Beach (California)"), en California, por 1 230 000 £, descartando la otra oferta propuesta por una empresa desguazadora de Japón.
El viaje final a California fue convertido en un tour para recolectar fondos para el financiamiento de la compra. Salió de Southampton con rumbo a Lisboa, Las Palmas, Río de Janeiro, Valparaíso, Callao, Balboa "Balboa (ciudad de Panamá)"), Acapulco y finalmente atracó en Long Beach el 9 de diciembre para comenzar su nuevo papel como barco museo, hotel flotante y centro de conferencias; funciones que desempeña actualmente.
Al año siguiente, en octubre de 1968, el Queen Elizabeth también fue retirado del servicio, mientras que el Queen Elizabeth 2 se incorporó a la flota de Cunard en 1969.