Revisión de cableado subterráneo
Introducción
Los cables de alta tensión se usan para la transmisión de energía eléctrica en alta tensión de forma aislada, ideal para redes subterráneas y submarinas. A diferencia de las líneas aéreas de alta tensión que no poseen aislamiento.
En general, el aislamiento del cable está diseñado para soportar el estrés causado por la alta tensión y para prevenir el contacto directo del conductor de alta tensión con otros objetos o personas. Los empalmes y terminales del cable son diseñados para prevenir la ruptura del aislamiento en los extremos del cable. Comúnmente un cable de alta tensión tiene una pantalla metálica sobre el aislamiento, conectada a tierra y diseñada para distribuir uniformemente el campo eléctrico en el aislamiento del cable.
Los cables de alta tensión tienen una variedad de aplicaciones en instrumentos, sistemas de ignición y transmisión de potencia en corriente alterna y continua. Pueden ser de cualquier longitud, pueden ser relativamente cortos en equipos eléctricos, más largos dentro de edificios o como cables enterrados en una planta industrial, o para distribución de potencia, siendo los tramos más largos los cables submarinos bajo el océano para transmisión de energía eléctrica.
Construcción
Los cables de alta tensión poseen, al igual que cualquier otro cable, uno o más conductores, una capa de aislamiento y una chaqueta protectora. A diferencia de los cables de baja tensión, los cables de alta tensión poseen internamente capas adicionales para controlar el campo eléctrico del conductor.
Para circuitos que operan a más de 2000 voltios, Los cables incluyen una pantalla metálica, alrededor de cada conductor aislado. Esto distribuye uniformemente el campo eléctrico en el aislamiento del cable. Esta técnica fue patentada por Martin Hochstadter en 1916. Por esta razón, algunas veces esta capa es llamada capa de Hochstadter. La pantalla metálica de cada conductor se conecta a tierra en cada extremo del cable y en los empalmes. Se instalan conos de alivio en el final de cada pantalla.
Los cables para distribución de potencia de 10 kV o más pueden aislarse con aceite y papel, contenidos en una tubería rígida de acero, aluminio semirrígido o en una cubierta de plomo. Para tensiones más altas el aceite debe mantenerse bajo presión para evitar la formación de vacíos que pudieran permitir descargas parciales dentro del aislamiento.