Urbanismo menor
Ida Sandström, en su tesis doctoral Toward a minor Urbanism: Thinking Community without Unity in Recent Makings of Public Space,[34] parte del interrogante sobre cómo planificar y diseñar para la comunidad en diversas situaciones urbanas, concibiendo el espacio público como un vehículo para fomentar la apertura hacia las diferencias, tanto en la práctica como en la teoría. En este trabajo, analiza dos proyectos de espacio público: Superkilen en Copenhague, Dinamarca, y Jubileumsparken en Gotemburgo, Suecia, que junto con conceptualizaciones teóricas referentes a lo menor y al espacio público, pretende encontrar respuestas o estrategias sobre cómo pensar e intervenir en una comunidad abierta a la diferencia o diversidades. Cada lugar tiene su cualidad propia y conjunto de factores que la identifican.
Para desarrollar la noción de un urbanismo menor toma fundamentos del trabajo de Deleuze y Guattari sobre una literatura menor, tales como la desterritorialización, politización y enunciación colectiva, trasladando esas características al campo del urbanismo y la participación ciudadana, con énfasis en cómo la crítica transformadora puede originarse dentro de las instituciones de planificación. En su trabajo resalta la importancia de la participación de todos los actores que intervienen en un espacio o comunidad debido a que son ellos quienes habitan y conocen más que nadie las potencialidades del lugar.
Carlos Moreno "Carlos Moreno (científico)"), arquitecto y urbanista, director científico de la cátedra ETI, Espíritu Empresarial, Territorio e Innovación de la Universidad París 1 Pantheón Sorbona, propone un nuevo desarrollo de las ciudades, el cual se fundamenta en que éstas permitan un movimiento tal de sus habitantes que en un cuarto de hora puedan cumplir todas sus necesidades sin necesidad de mayores desplazamientos. Se pretende así cambiar el paradigma de la ciudad moderna, y “se trata de recrear en las ciudades una calidad de vida a escala humana, salir del anonimato de las grandes urbes, escapar de una vida siempre apresurada. Obtener una calidad de vida social”.[35].
Mediante el desarrollo de este acercamiento a lo que podría definirse como un urbanismo menor, vemos cómo estos procesos se caracterizan por la reterritorialización urbanística de las ciudades, basándose en conceptos como proximidad geográfica, proximidad familiar, multicentros, servicios de proximidad, etc. Mediante la creación de este urbanismo del cuarto de hora se pretende crear urbes integradas en función de su actor principal: el ciudadano.[35].
Es así como mediante la organización de las urbes bajo criterios de proximidad, se permite deshacer el poder que opera normalmente en las ciudades modernas, el cual se ha concentrado en sus “multicentros”, como los centros comerciales, obligando de una u otra manera al ciudadano a tener que realizar grandes procesos de desplazamiento para poder conseguir acceder a estos servicios. Mediante el desarrollo de las ciudades de los 15 minutos, se permite crear espacios de excepciones, en el cual, se rompen los estereotipos de las ciudades que crean sus multicentros bajo fuerza y opresión.[35].
Este término fue empleado por primera vez en el Diccionario de Geografía aplicada y profesional, en el cual se empezó a definir un tipo de urbanismo que toma como prioridad la relación entre el tiempo y el espacio (space-time), en el cual se evocan los procesos de descentralización y desregulación. A partir de Torsten Hägerstrand y su «geografía del tiempo», cuando dio cuenta del carácter variable del tiempo y de cómo es usado por las personas a lo largo del día, pero especialmente en la forma desigual en que los individuos y las colectividades utilizan un mismo territorio; subrayando la importancia de la distancia-tiempo en la comprensión de los territorios y de las sociedades. Son reconocidos sus gráficos tridimensionales, aún hoy utilizados como base para la comprensión de la relación entre tiempos cortos y espacio.
En este mismo marco, el geógrafo sueco Torsten Hägerstrand fue un pionero en el estudio de la geografía del tiempo. Una parte clave de su trabajo fue el desarrollo de métodos para visualizar líneas de mundo mundo. Por lo general, usó diagramas tridimensionales, con un plano 2D que muestra la posición en el suelo y el tiempo del eje vertical. A estas visualizaciones las llamó acuarios espacio-temporales.
Mark Shepard, artista, arquitecto y profesor asociado del Estudio de Arquitectura y Medios en la Universidad de Buffalo, en su artículo Notes on Minor Urbanism,[36] redactado con motivo de la Bienal de Venecia 2012, explica su aproximación en un solo canal de dos vídeos: a la izquierda Russian Climbing, un ejemplo de la nueva movilidad contemporánea del parkour; a la derecha, The Catalogue, producido por el videoartista Chris Oakley, una simulación desde la perspectiva de un sistema de vigilancia en un indefinido centro comercial del norte Inglaterra.[37].
El parkour ayuda a desarrollar una conciencia espacial de posibilidades específicas de las estructuras urbanas. Desde el Flâneur de Walter Benjamin, hacia el dériviste de los situacionistas, los traceurs interpretan la ciudad no tan como representación reflexiva, sino como su promulgación transduccional: evidencian sus relaciones socioespaciales. En este contexto, el parkour se convierte en urban hacking, una forma de apropiarse de la arquitectura y sus accesorios para propósitos que el diseño original no sancionó ni anticipó.
En The Catalogue, los compradores son etiquetados, rastreados y monitoreados a medida que avanzan en sus rutinas. Todos los datos recogidos se redirigirán a favor de la logística de consumo. Incluso el consumo de comida en un sushi bar se emplea para un informe de un pronóstico de salud: imagínense estos datos vendidos a las empresas de seguros médicos.
Combinando estas dos ideas, la práctica del urbanismo menor implica trasladar la práctica del parkour al espacio de The Catalogue. Al igual que la literatura menor, el urbanismo menor implica hablar en un idioma mayor desde una posición menor. A diferencia de los principales enfoques de arquitectura y planificación urbana dominantes, el urbanismo menor examina los enfoques locales y compartidos en la red para formular nuestra propia experiencia de ciudad y nuestras elecciones viviéndola. La nueva tecnología aplicada a la vida urbana cotidiana ofrece un conjunto de datos geolocalizado, a través de sistemas diseñados y programados para recordar, relacionar y anticipar nuestros movimientos, transacciones y deseos. El urbanismo menor es un vehículo conceptual para comprender los complejos ensamblajes de actores, prácticas y situaciones creadas por la ubicomp") del mundo real.
Shepard se interroga en el papel de este nuevo actor urbano, el traceur, sobre cómo podría desarrollar una conciencia espacial, en un entorno híbrido de ciudad material/inmaterial de las informaciones inducidas, de las dotaciones disponibles en estas infraestructuras virtuales y sus entrelazamientos con la vida cotidiana. El parkour se convierte en un vehículo conceptual, potencialmente capaz, en retrospectiva, recircular, reconfigurar y redirigir los flujos de personas, bienes y datos.[38].
• - Walter Benjamin.
• - Deconstrucción.
• - Postestructuralismo.
• - Ontología Orientada a Objetos.
• - ¿Qué puede un cuerpo? (2014) película de César González.
• - Anarquitectura.
• - Flores y Prats rehabilitan la Sala Beckett de Barcelona.