Estructura
Contenido
El techo de la Capilla Sixtina está dividido en varias secciones, que los elementos arquitectónicos simulados consiguen multiplicar los marcos de la bóveda y separan las nueve escenas del Génesis que son las que reciben mayor atención gracias a su complejidad, sobre los lunetos de las ventanas y las enjutas laterales es donde están los antepasados de Cristo, los triángulos donde se encuentran los tronos de los profetas y las sibilas y finalmente las enjutas de las esquinas o pechinas donde están las cuatro historias clave de la Salvación del pueblo de Dios.[12].
Se le da una semblanza gótica a la estructura de la bóveda, pero Miguel Ángel no hizo ninguna crucería diagonal, solamente los triángulos podrían recordar en algo al estilo gótico, de hecho, se parece más a una nave central de un salón romano o también de un templo románico, organizado en tramos transversales.[13].
Las nueve historias del Génesis
Estas escenas ocupan el área central de la bóveda y atraen la mayor atención del público. En esta sección rectangular se encuentran narradas nueve escenas del Génesis, pudiendo agruparse en trípticos: las tres primeras historias desde el altar hablan de la Creación del Mundo; las tres siguientes, de la Creación del Hombre y de su expulsión del Paraíso; y, las tres últimas, ilustran la historia de Noé. Algo raro en el orden de los frescos es que al entrar a la capilla por la puerta principal, la primera escena que vemos pintada es la de La embriaguez de Noé, en otras palabras, las escenas están pintadas en el orden inverso.
Las escenas son las siguientes:.
• - 1. La embriaguez de Noé "La embriaguez de Noé (Miguel Ángel)") (Génesis IX, 23). Se observa a Noé embriagado y dormido, Cam avisa a sus hermanos Sem y Jafet, que con su manto tapa la desnudez de su padre. El aspecto escultural de las figuras y su aptitud clásica revelan la influencia de los relieves antiguos.[14].
• - 2. El diluvio universal "El diluvio universal (Miguel Ángel)") (Génesis VII, 18). El pintor representó la escena con un gran dramatismo, se aprecia en los rostros la angustia y el horror delante de la furia de los elementos, según Ascanio Condivi, primer biógrafo de Miguel Ángel, esta fue la primera escena que pintó en la bóveda, las dificultades que pasó con la pintura le hicieron decidir trabajar solo, sin ayudantes. Las figuras en posiciones diversas muestran violentos escorzos.[15].
• - 3. El sacrificio de Noé (Génesis VIII, 20). Esta escena es la más académica, con un gran ritmo de composición y con una perspectiva rigurosa que se resalta con la posición en esquina del altar del sacrificio, las figuras están ordenadas dentro de una geometría ovalada.[16].
• - 4. Pecado original y expulsión del Paraíso terrenal (Génesis II, 4). Desde esta zona se encuentra la segunda fase de la pintura, así se cree que una vez retirados los andamios Miguel Ángel pudo contemplar desde la distancia el efecto de sus pinturas, y en consecuencia, se ve un aumento en la medida de las figuras, así como la disminución del número, naturalmente también es la necesidad ilustrativa en las siguientes escenas para las historias que cuenta. Esta escena corresponde a dos narraciones el pecado original y la expulsión del Paraíso, con un equilibrio perfecto y una torsión de las figuras en contrapposto, aquí se ve una clara alusión a Masaccio en comparación con su pintura Los primeros Padres.[17].
• - 5. La creación de Eva "La creación de Eva (Miguel Ángel)") (Génesis II, 21: Entonces Yahvé Dios hizo caer un sueño profundo sobre Adán y, mientras este dormía, tomó una de sus costillas y cerró la carne en su lugar). Del costado de Adán surge Eva con las manos en posición de rezar a Dios, su creador. La desnudez de Eva carece de seducción, el cuerpo presenta una gran pesadez y el rostro está realizado con trazos gruesos pareciéndose a una matrona romana, mientras Adán se muestra con un rostro tranquilo y con una sensación de dulzura en su sueño.[18] Como modelo para esta representación el artista se inspiró en las esculturas que había visto en el año 1494, realizadas por Jacopo della Quercia para la puerta Magna de la basílica de San Petronio de Bolonia. Se puede observar en este fresco la simbología de los cuatro elementos, en el suelo rocoso, la tierra, en el fondo una superficie de agua azul, el aire en toda la pintura y finalmente el fuego en el color rojo de la túnica de Dios.[19].
• - 6. La creación de Adán (Génesis I, 26: Entonces dijo Dios: Hagamos al hombre a nuestra imagen, conforme a nuestra semejanza). Nadie como Miguel Ángel había sabido plasmar la creación de la vida humana con tanta sencillez y fuerza este misterio, la feliz idea de transmisión por contacto de los dedos, como si fuera un punto de electricidad, según Ernst Gombrich es «uno de los más grandes milagros del arte».
• - 7. Separación de las aguas y la tierra (Génesis I, 9). Aquí representó a Dios volando con los dos brazos extendidos para mostrar la energía en sus manos y dando orden para la separación de las aguas y la tierra.[21].
• - 8. Creación de los astros y las plantas (Génesis I, 4). En este tramo, se representan el tercer y cuarto día de la creación, la figura de Dios de espaldas crea las plantas y el lado de frente con un gesto poderoso crea los astros, la doble presencia quizás alude a la omnipresencia del Creador.[22].
• - 9. Separación de la luz de la oscuridad (Génesis I, 4). Con una gran originalidad en el escorzo, las dos manos separan la noche del día, como si fuese un atlante "Atlas (mitología)"), Dios, soporta el peso del cosmos.[23].
Se alternan en estas escenas algunos desnudos masculinos llamados ignudi los cuales dan un toque sensual a la obra, y algunos medallones que representan otros momentos en la historia de la Biblia, pintados como si tuviesen un grabado imitando el bronce. El tamaño de los frescos es distinto. La primera pintura es pequeña y está enmarcada por cuatro ignudi y dos medallones de bronce donde se muestra el esbozo de una escena.
La segunda se representa en el mismo espacio que la anterior pero esta vez, también sobre lo que sería el marco de los desnudos y los medallones, por lo que esta escena es más grande que la anterior. Y así se alternan las escenas, una pequeña, y luego una grande.
Otra cuestión fue que Miguel Ángel pintó la escena del Sacrificio de Noé antes del Diluvio, cuando se sabe que el Sacrificio que hizo fue precisamente para dar gracias a Dios por haberse salvado del Diluvio y porque este hubiese terminado. Esto lo hizo probablemente, porque el espacio grande necesitaba ser usado por el Diluvio para resaltar este aspecto.
Desnudos o ignudi
Los adolescentes desnudos representan las anillas entre el hombre y lo divino, son la equivalencia de los ángeles de la tradición cristiana y el de los amores de la tradición platónica. Según la iconografía los ignudi pueden representar los putti del siglo , ya que los putti acostumbraban a tener la misión de sostener blasones, es decir, los medallones que ahora sostienen los desnudos de Miguel Ángel.[24].
Los realizó con potentes anatomías y todos presentan una actitud diferentes, con gran variedad en el juego de brazos y piernas, se inclinan hacia atrás o hacia delante en una libertad total, con una clara relación de los conceptos platónicos de la Belleza y de Eros, se le ha dado una interpretación de símbolo sensual o de una esclavitud.[25].
Medallones
Las pequeñas escenas bíblicas mostradas en los diez escudos circulares sostenidos por los ignudi, pintados para parecerse al bronce y con pan de oro. Cada uno de ellos está decorado con un cuadro extraído del Antiguo Testamento o Libro de los Macabeos. El tema en casi todos los casos es de los más vergonzosos episodios bíblicos, con la única excepción del de Elías que se elevó al cielo en un carro de fuego, dejando a Eliseo en un estado de desesperación.[26].
En cuatro de los cinco medallones más acabados, el espacio está lleno de cifras. La aplicación del oro sirve para limitar los frescos.
En algunos frescos realizados por Perugino también se había empleado el pan de oro para destacar los pliegues de las túnicas, Miguel Ángel los empleó en los medallones quizás inspirado en los que aparecen en un arco triunfal romano de un episodio de Moisés realizado por Botticelli.
La técnica que usó es inusual en fresco, y puede ser original en su empleo a esta escala, pero no es única. Utilizó la misma técnica que se empleó para decorar escudos en desfiles (una serie de escudos decorados por esta técnica se muestran en el Victoria and Albert Museum, Londres). El color (en este caso rayado en ocre rojo con negro) consigue los tonos medios de la composición. Los bordes de la sombra están pintados a continuación, o más bien, dibujados con un pincel de una manera muy lineal que define los contornos de las formas. Destaca la luminosidad de los colores y contornos que, por lo general se dibuja con tiza blanca o finamente pintados en pintura blanca. Pero en este caso, el pan de oro sustituyó a la pintura blanca y se aplicó exactamente como si se hubiera basado en el mismo método de definición de contorno como el negro de líneas.
Los diez medallones imitando bronce que sostienen los ignudi representan las escenas siguientes:.
• - Sacrificio de Abraham, (Génesis XXII, 9).
• - Destrucción de la imagen de Baal, (II Reyes X,25).
• - Exterminio de la tribu de Acab, (II Reyes X,17).
• - Muerte de Urías, (II Samuel XI, 24).
• - Natán y David, (II Samuel XII, 17).
• - Muerte de Absalom, (II Samuel, XVIII).
• - Joab da muerte a Abner, (II Samuel III, 27).
• - Muerte de Joram, hijo de Acab (II Reyes IX, 21).
• - Elías sobre el carro de fuego, (II Reyes II.
• - Incompleto.
Pechinas
También están las escenas de las pechinas de las esquinas las cuales podrían resumirse en los cuatro momentos decisivos de la salvación del pueblo de Israel. Son cuatro historias del Antiguo Testamento que marcaron el destino de Israel y de todo el pueblo de Dios.
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- La serpiente de bronce. En la ejecución de esta pintura se advierten resonancias de la impresión que le causó a Miguel Ángel la visión del Laocoonte y sus hijos, escultura encontrada en Roma en el año 1506. La historia narra cuando en el éxodo del pueblo judío, tuvieron el ataque de una plaga de serpientes, Moisés intercedió delante de Dios para salvarlos, y Dios mandó la realización de una serpiente de bronce colgada en un palo, diciéndole: «Toda persona que haya sido mordida y la mire vivirá».
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- David y Goliat. Se muestra el momento de la decapitación por parte de David con la espada de Goliat, la figura del gigante se realizó con un escorzo muy forzado, que refuerza el momento tan dramático, con el contraste que ofrece la pintura blanca de la tienda de campaña colocada en el fondo de la composición.
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- El castigo de Amán. Pertenece también este grupo a la salvación de Israel, concentra un gran dramatismo con el desnudo en el centro de la escena, que es el equivalente a los Cautivos de la tumba de Julio II. La historia explica que Ester, una judía fue proclamada reina de Persia por el rey Asuero, mientras Amán, su primer ministro, intentó destruir el pueblo judío, cosa que impidió Ester, y colgaron a Amán en la estaca que él había mandado levantar para Mardoqueo.
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- Judit y Holofernes. Este episodio lo narró en tres escenas, en la parte izquierda un guardia se encuentra dormido, en la derecha se ve la figura de Holofernes yacente decapitado y en la parte central las figuras de Judit con su sirvienta vestida de color amarillo representativo de la Iglesia, por contraste con el color blanco de Judit símbolo de la pureza. Están cubriendo con una tela la cabeza de Holofernes, que transportan en una bandeja, (el rostro de la cual se dice que es un autorretrato del propio Miguel Ángel).[27].
• - La serpiente de bronce.
• - David y Goliat.
• - El castigo de Amán.
• - Judit y Holofernes.
Profetas y sibilas
La representación de los profetas del Antiguo Testamento y las sibilas, ocupan, los espacios triangulares y son las figuras más grandes del conjunto de la obra de la bóveda, las sibilas y los profetas se enmarcan en la visión del anuncio del Mesías, encarnando las esperanzas de la humanidad cristiana. Todos están sentados en grandes tronos de mármol y entre dos pilares con dos columnillas de oro cada uno. En los pilares de mármol están pintadas esculturas simuladas de pequeños amorcillos desnudos. Debajo de los profetas aparece el nombre en latín de cada uno. Los profetas hebreos representan la preparación de la nueva era espiritual. Las sibilas entraron a forman parte de la iconografía cristiana en la Edad Media. Miguel Ángel se remitió al libro Espejo histórico de Vincent de Beauvais, perteneciente a su obra Speculum Majus, donde las incluyó en el arte sagrado. Desde el siglo están cada vez más representadas en la pintura italiana.[28].
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- Jonás "Jonás (profeta)"). La figura de Jonás, se encuentra representada sobre el altar, acompañado por la ballena, tiene un movimiento más grande que cualquier otra figura, ultrapasado el lugar asignado.
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- Sibila Líbica. Esta sibila era la sacerdotisa del oráculo de Zeus en el desierto de Libia. Según el historiador Freedberg es entre todas la que:.
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- Daniel "Daniel (Miguel Ángel)"). El profeta Daniel, joven, se encuentra en actitud de escribir mientras aguanta el libro un pequeño putto.
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- Sibila Cumana. La ancianidad de la sibila de Cumas, con una postura solemne y miembros robustos armoniza con las representaciones de las figuras de los profetas, consiguiendo el suavizado y el equilibrio plástico con los tonos matizados del amarillo y el violeta junto con el monocromo del fondo. De la sibila de Cumas, dicen, que vivió nueve vidas humanas de ciento diez años cada una, concedidas por Apolo, cuando la sibila le pidió el deseo de vivir tantos años como granos de arenas cupiesen en su mano. Apolo se lo concedió, pero no la juventud, así que envejeció tanto que la pusieron dentro de una jaula en el templo de Apolo de Cumas. Por esta razón Miguel Ángel, la pinto como una vieja; también se puede ver uno de los ángeles colocado a su lado dándole un libro, esto alude a la tradición, según la cual, la sibila ofreció nueve libros proféticos al rey Lucio Tarquinio el Soberbio, por un alto precio, al no aceptar el rey esta cantidad, la sibila fue quemando los libros hasta que solo le quedaban tres, fue entonces cuando el rey aceptó pagar por ellos la cantidad inicial. Los libros sibilinos, fueron llevados al templo de Júpiter "Júpiter (mitología)"), donde permanecieron hasta el año 83 a. C. que fueron destruidos por un incendio.[29].
Figuras desnudas de bronce
Situados en la misma franja donde se encuentran las representaciones de los profetas y las sibilas en los triángulos sobre los antepasados de Cristo, Miguel Ángel pintó unas figuras en parejas de desnudos simulando bronce.
Estas figuras se cree que simbolizan a los demonios y están separadas entre ellas por un cráneo de carnero, símbolo de la muerte y el pecado. Todas las parejas se encuentran en posiciones diferentes.[32].
Antepasados de Cristo
Debajo de los Profetas y las Sibilas se encuentran los lunetos donde están los nombres de los antepasados de Cristo según el Evangelio de Mateo (Ma 1:1-16), y escenas sobre estos. También en las enjutas laterales hay algunas escenas de ellos. Son grupos menos dramáticos y en estos frescos se completan las trescientas figuras que componen toda la representación de la bóveda de la capilla Sixtina.
Representaciones en los ocho triángulos:.
• - Josías.
• - Zorobabel.
• - Ezequías.
• - Azarías.
• - Roboam y Abias.
• - Salomón.
• - Jesé, David y Salomón.
• - Betsabé madre de Salomón.
Representación en los lunetos:.
• - Eleazar "Eleazar (personaje bíblico)") y Matan").
• - Jacob y José "José (patriarca)").
• - Azor y Sadoc.
• - Aquim y Eliud").
• - Josías, Jeconías y Salatiel").
• - Zorobabel, Abihud") y Eliachim").
• - Ezequías, Manasés y Amón de Judá.
• - Ozías, Jotán y Acaz.
• - Salmón "Salmo (género)"), Booz y Obed.
• - Naasson").
• - Amminadab").
• - Fares, Hesron") y Aram.
• - Abraham, Isaac, Jacob y Judá.