Resinas
Introducción
El término epoxi hace referencia tanto a cualquiera de los componentes como al producto final (curado) de las denominadas resinas epoxi. También es el nombre coloquial para el grupo funcional epóxido.[1] Las resinas epoxi, también llamadas poliepóxidos, son una clase de polímeros y prepolímeros reactivos, que contienen grupos epóxidos.
Pueden hacerse reaccionar (cross-link) tanto consigo mismos, a través de homopolimerización catalítica, como con co-reactivos incluyendo aminas polifuncionales, ácidos, anhídridos ácidos, fenoles, alcoholes y tioles. Estos co-reactivos suelen denominarse endurecedores o agentes de curado; y la reacción de "cross-linking" como “curado”.[2] La reacción de los poliepóxidos consigo mismos o con endurecedores polifuncionales dan lugar a polímeros termoestables,[3] que presentan habitualmente buenas propiedades mecánicas y alta resistencia química y térmica. Tienen un amplio rango de aplicaciones incluyendo recubrimientos metálicos, uso en componentes electrónicos/eléctricos y led, aislantes en instalaciones de alta tensión, en pinturas, en materiales reforzados con fibras y como adhesivos estructurales.
Las resinas epoxi más frecuentes son producto de una reacción entre epiclorohidrina y bisfenol A.
Historia
Los primeros intentos comerciales de producción tuvieron lugar en 1927 en los Estados Unidos.
La condensación de epóxidos y aminas fue descrita y patentada por Paul Schlack de Alemania en 1934.[4] El mérito de la primera síntesis de una resina basada en bisfenol-a lo comparten en 1936 el suizo Pierre Castan (patentado en 1938) y el estadounidense S.O. Greenlee (patentado en 1948).
El trabajo de Castan fue licenciado por la compañía química suiza Ciba, Ltd., que se convirtió rápidamente en uno de los tres principales productores de resinas epoxi en el mundo, comercializándolas bajo el nombre de Araldite. El negocio de epoxi de Ciba se separó y luego se vendió a finales de los años 1990 y ahora es una unidad de negocio de Materiales Avanzados de Huntsman Corporation de los Estados Unidos.
Greenlee, trabajando para la pequeña compañía estadounidense Devoe-Reynolds, patentó una resina derivada del bisfenol-A y de la epiclorohidrina.[5] Devoe-Reynolds, que estuvo activa en los primeros días de la industria de la resina epoxi, fue vendida a la Shell Chemical (ahora Momentive Specialty Chemicals, antiguamente Hexion, Resolution Polymers y otros).