Reparación de juntas de estanqueidad
Introducción
En la industria textil y en diversas profesiones, la estopa era uno de los productos residuales de peinar las fibras de cáñamo y de otros materiales naturales, como el lino.[1][2] Se comercializaba enmarañada, en forma de mechones o madejas de fibras desiguales. Sus compradores eran diversos, y así, por un lado estaban los tejedores de arpilleras y tejidos bastos, y por otro lado, era uno de los productos principales empleados por los calafates"). También utilizaban estopa, como material de relleno, fabricantes de sillas, talabarteros, colchoneros y tapiceros de muebles.[3].
Arpilleras y tejidos de estopa
Las estopas de mejor calidad, con una proporción importante de fibras largas, se podían peinar e hilar para fabricar hilos de baja calidad textil, pero adecuados para otros usos diversos. Estos hilos se podían tejer en telas relativamente apretadas (tejidos de estopa) o más bien groseros (arpilleras).[4][5][6][7].
Calafateado
Una de las materias básicas de los calafates"), la técnica tradicional para impermeabilizar el entablonado de los cascos de los barcos de madera, era la estopa. Generalmente de cáñamo, pero también de lino o de esparto. Cuando el sisal, el abacá, el yute, la fibra de coco") y otras fibras importadas se popularizaron, se pudo emplear la estopa de esos materiales (en Europa y en los países de origen).[8][9].
Fontanería
En fontanería y en muchos campos de la industria es necesario asegurar uniones de tuberías, accesorios y otros dispositivos de manera que sean estancas al paso de distintos líquidos o gases. Este es el objeto de las uniones selladas y de las juntas de estanqueidad. En sistemas domésticos, las únicas uniones a considerar son las uniones fijas. En una unión «fija» o estática, hay que asegurar la estanqueidad entre dos elementos inmóviles entre sí. La solución tradicional era un cordoncillo de estopa sin trenzar ni hilar. Cuando la rosca estrechaba la unión, esta quedaba estanca.[10].