Redes de seguridad vertical
Introducción
Una red (del latín: rete)[1] es un instrumento consistente en una estructura de malla formada por cuerdas, hilos o alambres que pueden estar simplemente entrelazados o anudados "Nudo (lazo)") entre sí. Su principal característica es su capacidad de retener objetos sólidos según su tamaño mientras que permite el paso de fluidos u otros objetos más pequeños que la propia malla. Requiere menos material que algo similar a una lámina y proporciona un grado de transparencia, así como flexibilidad y ligereza. Es un instrumento con un largo recorrido entre los usados por el ser humano a lo largo de su historia.
La malla puede estar hecha de diversos materiales. Tradicionalmente, se han usado tejidos animales o vegetales, generalmente ya entrelazados formando cuerdas, aunque en la actualidad se emplean también tejidos sintéticos como el nailon o metales como el acero cuando se necesita que aguante esfuerzos mucho mayores.
Las redes han sido construidas por los seres humanos desde al menos el período Mesolítico para su uso en la captura o retención de cosas. Su estructura abierta proporciona ligereza y flexibilidad que permiten transportarlos y manipularlos con relativa facilidad, lo que los hace valiosos para tareas metódicas como la caza, la pesca, el sueño y el transporte.
Historia
Aunque los antropólogos consideran que la pesca con red es una tecnología temprana, quedan pocas pruebas, ya que las redes se fabricaban con material orgánico descomponible. Las primeras redes conocidas se descubrieron en Finlandia y datan de hace entre 8000 y 5000 años. Aunque la mayoría de las redes han desaparecido, los arqueólogos pueden deducir su existencia gracias al descubrimiento de platinas de piedra. Hasta ahora, se han descubierto platinas de piedra en asentamientos marinos neolíticos de todo el mundo: en el Mar Rojo, el Mediterráneo oriental, Europa y el noreste de Asia, incluidos China, Corea del Sur y Japón.
Las redes más antiguas encontradas son del Mesolítico, pero es probable las redes hayan existido desde el Paleolítico superior.[2] Las redes solían estar fabricadas de materiales precederos lo cual limita los registros arqueológicos disponibles.[3] Algunas redes se conservan en gel, y también por la impresión sobre arcilla de redes.[4].