Red de distribución de agua
Introducción
El fin de una instalación de suministro de agua es aportar y distribuir el agua a los puntos de consumo dentro de los edificios. Otra función es alimentar el sistema de calentamiento de agua para usos sanitarios. A partir del punto donde se prepara el agua caliente, hay también una red paralela y de características semejantes a la de agua fría, para la distribución de agua caliente.
También se encarga de llevar el agua a las instalaciones que lo requieran: calefacción, refrigeración, protección contra incendios, etc., así como a los grifos de riego de los jardines.
Consiste en una red de conductos que acomete a la red de suministro urbano de aguas y la distribuye mediante conducciones.
Funcionamiento
Contenido
Es una red que funciona a presión, que puede venir dada directamente por la red urbana o, cuando es insuficiente, mediante un grupo de presión "Grupo de presión (fontanería)") (o grupo sobreelevador) situado en el propio edificio.
Presiones de funcionamiento
Se estima que la presión mínima necesaria en el punto más desfavorable (más alto y alejado) de la instalación, ha de ser de unos 50 kPa,[1] presión llamada residual.
También, en la mayoría de los casos, para el buen funcionamiento de los aparatos, debe de haber una presión máxima limitada, por encima de la cual habrá problemas de funcionamiento (goteo de grifos, cisternas de inodoro que no cierran...), que se estima en unos 500 kPa (=5,1 kgf/cm²).
Partes de la instalación
Para su descripción puede dividirse en tres partes:.
Alimentación a los puntos de consumo
El fin básico de la instalación es alimentar los puntos de consumo de un edificio. Estos puntos están, generalmente, en los llamados cuartos húmedos. Consisten en las griferías de los llamados : lavabo, bañera, bidé, ducha, fregadero, lavadero, inodoro, urinario, vertedero&action=edit&redlink=1 "Vertedero (aparato) (aún no redactado)"), o electrodomésticos que utilizan agua: lavadora, lavavajillas y a veces frigoríficos (para fabricación de hielo).