Recursos Humanos
Introducción
En la administración y economía de la empresa, se denomina función de recursos humanos (RR. HH.) al órgano de gestión empresarial responsable de las decisiones y acciones que afectan a la relación entre la empresa y los trabajadores que prestan sus servicios en ella; decisiones y acciones éstas que son adoptadas para la consecución de los objetivos empresariales.[1].
Dicha función existe desde el mismo momento en el que la actividad empresarial genera una relación laboral entre la empresa y una o más personas, independientemente de las características de la empresa. Aunque esta función está presente implícitamente entre las labores de dirección desde las primeras épocas de la actividad empresarial, el desarrollo de las técnicas y conocimientos científicos dentro de la FRRHH no se produce hasta finales del siglo , aproximadamente. Este hecho ocurre como consecuencia de la evolución experimentada por la gestión de empresas a partir de la implantación de las fábricas como base del sistema productivo. Como señala Puchol, «la función crea el órgano» y, consecuentemente, al alimón del crecimiento y desarrollo empresarial, las empresas se han ido dotando de un órgano especializado que se encargue específicamente de los contenidos de esta función.[2].
Generalmente la función de los recursos humanos está compuesta por áreas tales como reclutamiento y selección, contratación, capacitación, administración o gestión del personal durante la permanencia en la empresa.[3] Dependiendo de la empresa o institución donde la función de Recursos Humanos opere, pueden existir otros grupos que desempeñen distintas responsabilidades que pueden tener que ver con aspectos tales como la administración de la nómina de los empleados o el manejo de las relaciones con sindicatos, entre otros.
La dirección de recursos humanos desarrolla su actividad general guiada por unos principios básicos que se pueden resumir en tres: la eficiencia económica (productividad del trabajo "mejor relación posible entre el rendimiento, utilización del factor" y economicidad del mismo "máximo rendimiento con mínimos costes", flexibilidad y adaptabilidad "tanto interna como externa") , la eficiencia social (satisfacer las necesidades del personal para lograr compromiso, identificación y motivación) y la de sus actuaciones (fijar políticas y objetivos, y que entre ellos sean congruentes. Y lograr congruencia con la eficiencia económica y social).[4].